Kevin en la cárcel: se puso a dieta, juega pelota y ya no le teme a las ratas

Kevin Solorzano

Por: Karla Oseguera, Frank Aguilera, Alexis Hernández. 

Kevin es el menor de tres hermanos, pero el más alto. Es aficionado del Viejo León del Olimpia y del Real Madrid. A estas alturas ya estaría graduado de ingeniero.

Doña Betty -su madre- y Melissa -su hermana-, nos cuentan algunas interioridades de Kevin en la cárcel.

La fe de la familia es que quedará en libertad y que volverán a ser felices como en la fotografía que ilustra este trabajo.


COMIDA: “Una de las comidas favoritas de Kevin es la Pizza. Le encanta. Siempre nos pide que le llevemos pizza o si no una hamburguesa. Pero lo que más le gusta comer son los camarones que le hace mi mamá. Cuando podemos le llevamos acompañados de una ensalada”, cuenta su hermana Melissa.


ASEADO: Siempre anda bien limpio, bien cambiado, “nítido”. “Nosotros le llevamos la ropa a la casa todos los fines de semana, y al siguiente se la entregamos limpia. También mantiene limpia su celda”, dice su mamá.


DIETA: Se está poniendo a dieta, hace poco comenzó a hacer ejercicio en el gimnasio de la cárcel y a comer menos.


SUS MIEDOS: “Desde que está en la cárcel ha vencido varios miedos, pues al inicio le tocó dormir en una colchoneta en el suelo y lidiar con las ratas y enormes cucarachas que se paseaban por el piso. Pero ya lo superó”, relata Melissa.


UN TESORO EN LA CÁRCEL. Melissa le regaló un cojín para dormir, desde entonces no deja que absolutamente nadie lo toque, mucho menos que lo use, siempre les dice que “No, no ese no lo usen, tomen otro, es que este me lo dio Meli”. 


REGALO A SU MAMÁ: Con el dinero que muchas personas de Honduras y el exterior le han donado, Kevin ahorró durante varios meses para comprarle a la mamá un par de aretes y uno de zapatos. “Siempre está pendiente de mí”, dice doña Betty.


POTRA: Juega en un torneo de fútbol dentro de la cárcel, uno de los que está en otro equipo es Marcelo Chimirri.


COMIDA: Lo que más está comiendo en la cárcel es un pollo con tajadas que venden ahí. Ya le van a salir alas, ja, ja, ja -comenta Melissa.


EL DÍA QUE LO DECLARARON CULPABLE: Kevin estaba muy ilusionado de que lo declararían inocente, al igual todos sus compañeros en Támara. Sin embargo, la historia fue otra y cuando regresó a prisión sus amigos lo recibieron llorando y con aplausos en señal de apoyo.

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