Reportajes

¿Por qué nadie le ayudaba a don Luis a cruzar la calle?

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Mientras caminaba en busca de noticias por La Peatonal -o el Paseo Liquidámbar-, en la Plaza Central de Tegucigalpa, me topé con don Luis Raudales, de pelo blanco y 72 años, que intentaba cruzar una transitada calle del sin ningún éxito ya que quedó prácticamente ciego.

Don Luis se dirigía hacía el Parque Herrera, donde se iba a encontrar con uno amigo, pero iba retrasado ya que tenía más de 20 minutos intentando cruzar la calle.

Nadie le ayudó así que decidimos acompañarlo a su destino.

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Con su noble forma de ser me dijo: “Supongo que la gente iba muy apresurada o estaba ocupada con sus propios problemas para acompañar a este viejo… No me gusta juzgar a nadie, yo trato de valerme por mí mismo”.

Hace seis años, cuando le practicaron una mala operación por una catarata, perdió totalmente la vista del ojo derecho.

En lugar de curarlo, con el tiempo fue perdiendo más la vista. Hoy apenas logra ver con su ojo izquierdo.

Siempre usa su gorra para protegerse del sol mientras camina por las calles de Tegucigalpa, acompañado de su fiel “bastón”, un palo de madera que le ayuda a detectar obstáculos en su camino.

Vive muy cerca de El Hatillo y tiene hijos que le ayudan con sus gastos.

Quedó viudo hace seis años. A pesar de eso, nos dijo que siempre le echa para adelante.

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Don Luis anda un carnet que lo identifica como una persona con discapacidad, pero pocos le tienen consideración en la calle… Así que el documento poco o nada le funciona.

A don Luis le han quedado mal tantas veces, que no quiso darnos su número para que le ayudaran, según él “Ya no estoy para que me ilusionen, mejor trato de estar con alegría dentro de lo que cabe, no hay que estarse quejando porque la vida es muy corta”.

Nos acercábamos al parque Herrera y nuestro camino llega a su fin. Don Luis nos agradeció por la compañía y la pequeña platica, y se despidió de nosotros con un abrazo y la respectiva bendición.

No se despidió de mí sin antes decirme: “Muchas gracias, papa, y aproveche la vida”.

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