Reportajes Titulares

Rawakala en Omoa; el desafío natural para todos los aventureros ¡Un viajecito para recordar!

Foto: Michael Vilorio
Foto: Michael Vilorio

Omoa esconde cientos de lugares hermosos para visitar, tanto de bosque como playa, la combinación de estos dos es lo que hace a esta zona especial. Dentro de las montañas del municipio vas a encontrar el eco-parque de Rawakala, perteneciente a la propiedad privada de la Reserva El Paraíso, ahí justo en medio de todo anduvo La Marimba.

Foto: Michael Vilorio
Foto: Michael Vilorio

Rawakala significado:

Ra: Rainforest

Wa: Water

Ka: Canopy

La: Landscape

Un caminito de tierra nos llevó a una planicie en medio del bosque, Jeffrey Canaca y Daniel Franco, nuestros guías asignados no tardaron en decirnos “¿Listos con traje de baño?” la idea nos encantó y corrimos a ponernos algo apropiado, lo que no sabíamos era que para llegar al paraíso prometido, teníamos que hacer una caminata de dos horas, solo de ida, pero ¿Qué es el camino cuando la cima es tan espectacular?, termina siendo una experiencia.

Foto: Michael Vilorio
Foto: Michael Vilorio

Iniciamos escaleras arriba, en momentos queríamos desistir porque el cansancio ya hacía acto de presencia, veíamos hacia abajo pero nos decíamos “Seguí que vos podes” y así lo hicimos, el estrecho camino nos llevó a adentrarnos al bosque, cada vez la dificultad era más notoria, teniendo que pasar entre maleza, piedras afiladas y pequeñas cascadas que prometían un desafío.

El canto de los pájaros era intenso y el silencio solo se rompía con nuestra respiración agitada por el cansancio, pero nadie hablaba de volver atrás, teníamos más que suficiente con pequeños lapsos de tiempo para descansar, conseguíamos tomar agua pura de la montaña, los viajeros seguían su camino, todos ayudándose los unos a los otros y esperando que en algún momento llegáramos a la cima.

Foto: Pavel Aguirre
Foto: Pavel Aguirre

“¿Cuántos minutos faltan?”

Una pregunta común entre los caminantes

La respuesta no tardaba…

“15” minutos que se convirtieron en horas. Sí, nuestros guías nos motivaban con mentiritas piadosas de…

“Solo 15 más”

El tramo final era una gran piedra que obstruía nuestro paso, uno por uno subía, una vez todos arriba solo bastaron 5 minutos para pararnos frente a una de las cascadas más bellas de Honduras, con 25 metros de altura se mostraba imponente, desafiante y nosotros agradecidos de haberlo logrado, casi tanto que una lágrima de victoria se nos escapaba.

Foto: Michael Vilorio
Foto: Michael Vilorio

Para que esperar, dejamos nuestro equipo de lado y nos lanzamos a las aguas heladas a purificarnos, a llenarnos de energía y esperanza, a ver de frente al gigante y decirle “Vez que sí podía lograrlo”.

En el momento de descanso, Jeffrey nos contaba que el área en la que estábamos contaba con al menos 1600 manzanas en donde encontraríamos todo tipo de fauna y que había lugares que aún no habían sido explorados aún, pero que si nos dábamos a la tarea podríamos ver alguna de las 25 especies de murciélagos o de las 211 especies de aves.

Foto: Michael Vilorio
Foto: Michael Vilorio

“Es un sitio muy especial porque recoge diferentes especies de aves y se traslapa con otras zonas de la Cordillera del Merendón”, nos contaba Canaca.

La Reserva se encarga de proteger el bosque y a sus animales dentro de él, conciencia a las personas de la zona para que cuiden el hábitat de estos seres vivo y educa a los visitantes.

Listos para arrancar de nuevo y descender, esta vez costó menos, ya nos habíamos preparado para seguir la lucha, una hora y media más tarde nos encontrábamos en las gradas donde habíamos iniciado y no pudimos evitar gritar de felicidad al saber que habíamos logrado una gran caminata.

Foto: Michael Vilorio
Foto: Michael Vilorio

Una vez finalizando nuestra travesía, Jeffrey nos mostró a alguien muy especial, Albus, una lechuza campanario, cuyo nombre científico es Tyto Alba, rescatada de tráfico ilegal, la pequeña nos miraba con unos negros ojos expresivos.

Albus entró como parte de un programa educativo para hacer ver a las personas que las aves rapases no son lo que muchas veces dicen; para brujería o que se comen las gallinas, son como cualquier otra ave que nos ayuda a mantener nuestro ecosistema sano, muchos de ellos casan ratones así que nos ayudan a mantenernos sin pestes.

Foto: Pavel Aguirre
Foto: Pavel Aguirre

Varias lecciones aprendimos de la caminata; no darnos por vencidos fue una de las principales, conocer la riqueza en flora y fauna de Honduras, aprender que los animales no deben sufrir tráfico ilegal y que Honduras es sin duda alguna un país verde de especies exóticas y cascadas asombrosas.

Estás totalmente invitado a visitar el eco parque Rawakala, vas a poder disfrutar de senderismo, canopy, avistamiento de especies y entre muchas cosas más.

La Marimba dejó el corazón en Rawakala…

La Marimba Omoa
La Marimba Omoa
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