Su nombre es Jarryd Hayne, un australiano de 27 años de edad que tiene una historia muy resaltada en el rugby y que ha dado un paso en su carrera deportiva para pasar a otro deporte, el Football Americano.
Una de las franquicias más grandes de la NFL le abrió las puertas, fueron los San Francisco 49ers quienes observaron algo bueno en este jugador.
Se espera que debute esta semana en el inicio de la temporada regular cuando los 49ers jueguen ante los Minnesota Vikings en la primera edición del Monday Night Football.
Jarryd Hayne tiene casi un año en Estados Unidos y su carrera dentro del football americano la inició como “rookie”, pues nunca había siquiera practicado ese deporte.
Algo ha de tener Hayne pues los ojeadores de los 49ers notaron en él algo que lo puede convertir en una estrella.
En los campos para novatos Hayne deslumbró con su velocidad según reportan diferentes medios en Estados Unidos, tiene una estatura de 1.88 y pesa 100 kilos que seguro son muy difíciles de tumbar.
Él y el Rugby
En el 2009 fue nominado como Jugador del Año por la Federación Internacional de Rugby y tras eso le llovieron ofertas para jugar con diferentes equipos.
Su primera oferta fue de millón y medio de dólares para que cambiara de equipo por tres años, pero fue algo que rechazó para seguir con su equipo el Parramatta, donde jugó cuatro temporadas.
Las demás ofertas nunca fueron bien valoradas porque en la mente de Hayne estaba la NFL según le ha contado a diferentes medios internacionales.
Así que tenía un sueño y sabía que para cumplirlo había que hacer todo lo posible, por lo cual se fue a los Estados Unidos en el 2011, donde su primer intento de entrar al football americano se miró frustrado por su grado académico.
A los 23 años de edad intentó ingresar a la liga universitaria pero Hayne no completo en décimo segundo grado, lo que es equivalente al último año de un bachillerado, es por ello que no logró ingresar a la NCAA.
Un intento fallido, regresó a lo suyo, el rugby, rompiendo récords por doquier, por ejemplo el de máximo anotador en la Copa del Mundo 2013, pero de alguna manera sabía que la oportunidad de llegar a la NFL podría hacerse presente en cualquier momento.
En marzo, llegó al campo de entrenamiento de los 49ers sin haber jugado nunca football americano, pero con el deseo de entrar al deporte. Su única arma eran vídeos de él en ensayos de rugby.
Los 49ers creyeron en él, le abrieron las puertas y éste poco a poco se fue ganando un lugar hasta entrar al “roster” definitivo del equipo, pues está dentro de los 53 jugadores con los que San Francisco enfrentará la temporada.
El puesto de Hayne es running-back, donde no le queda de otra que hacer lo que máss puede, correr a su máxima velocidad.
En la pretemporada logró jugar cuatro partidos, sumando 175 yardas recorridas y 53 de ellas en un solo partido ante Houston. En general su promedio es de siete yardas cada vez que se dispone a correr.
“Entrar en un equipo de la NFL ya es difícil, pero es que hablamos de un chico que jamás jugó a esto (…) y aún está muy lejos de dar todo el potencial que tiene”, dijo en conferencia de prensa Jim Tomsula, director técnico de los 49ers.






















