Nicaragua llora: “¿Por qué, Señor?”

Managua, Nicaragua. 08/Septiembre/2015. Nicaragua vs Jamaica en la eliminatoria de futbol donde los caribenos se llevaron el triunfo. Oscar Navarrete/LA PRENSA.

Ayer, como millones de hondureños, yo le iba a Nicaragua. Por eso, el segundo gol de Jamaica fue como una puñalada.

¡Puta, sí que dolió quedar eliminados así!

Pobres nicas. Cagada. Otra vez será.

Hoy, al revisar las notas de los diarios nicaragüenses me encuentro con crónicas dolorosas, cargadas de tristeza y decepción.

En www.laprensa.com.ni, German García, inicia su crónica así: “¡Por qué, Señor, si tú no haces milagros a medias! ¡Por qué, Señor, si se hicieron llegadas claras!”.

“¡Por qué, Señor, Si el país empezaba a creer, había deleite en los toques, alegría en los desbordes y entusiasmo en los disparos. Esta fue la síntesis de todas las cosas buenas, el acopio de todas las virtudes, era un juego independiente del pasado, con vida propia”.

Nicaragua estaba ahí a un minuto de conseguir su máxima proeza, sin embargo el gol de Simón Dawkins al 89’, destrozó las almas, los corazones se paralizaron y todavía nadie lo cree, es el final de todo- continúa.

“¡Por qué, Señor, si anoche la Azul y Blanco mostró todo lo que se necesitaba para triunfar, para electrizar las tribunas, para desorientar al rival como sucedió en casi todo el duelo, para levantar al propio equipo”.

García, con el corazón destrozado, busca respuestas en lo alto de lo que sucedió abajo.

Y sigue: “Los muchachos manejaron estampa, riqueza, técnica y velocidad de concepción de jugadas, hubo ejecución inventiva, en suma: clase, de aquel inhumano sufrimiento de unos héroes que no querían abdicar en ningún momento”.

Managua, Nicaragua. 08/Septiembre/2015. Nicaragua vs Jamaica en la eliminatoria de futbol donde los caribenos se llevaron el triunfo. Oscar Navarrete/LA PRENSA.
Managua, Nicaragua. 08/Septiembre/2015. Nicaragua vs Jamaica en la eliminatoria de futbol donde los caribenos se llevaron el triunfo. Oscar Navarrete/LA PRENSA.

MALDITA FORTUNA

Al minuto 27, Nicaragua debió de haber celebrado su primer gol en los pies de Carlos Chavarría. Un corrin de Juan Barrera que terminó en pase diagonal llegó hasta los pies del joven matador.

Chavarría disparó sin piedad, el balón no quiso entrar, golpeó el poste horizontal cuando su destino parecía las redes.

La maldita fortuna le negó el gol anhelado al país, ese mismo, que hubiera convertido la tristeza en júbilo.

Aunque todavía el llanto no se disipa, el duelo de anoche será recordado como el partido que cambió una historia, parece un invento de la fantasía. La rudeza y la física de nuestro futbol han pasado al olvido.

¡Por qué, Señor, perdimos, si jugamos mejor!

MÁS LLANTO

El www.nuevodiario.com.ni tampoco se quedó atrás en sus emociones. La siguiente es su crónica de lo sucedido…

De la sonrisa al llanto, de lo sublime al suplicio, de la gloria a la amargura. La Selección Nacional de Fútbol vivió una noche triste; se quedó a la orilla de hacer historia.

Un gol de Simon Dawkins en el minuto 89 acabó con una novela que parecía tener un final feliz, pero no, el fútbol fue ingrato con los guerreros pinoleros, Jamaica venció 0-2 a Nicaragua en el Estadio Nacional de Futbol y puso fin a un sueño que lamentablemente no se hizo realidad.

Nicaragua se quedó con la ilusión de clasificar a la fase de grupos de las eliminatorias mundialistas rumbo a Rusia 2018.

Caímos 3-4 en el global, duró pocos días el éxtasis de derrotar a Jamaica en Kingston 2-3, ayer se jugó bien, hubo manejo de la pelota, creación de jugadas inesperadas que se tradujeron en oportunidades claras para aniquilar a Jamaica.

La Selección dominó el encuentro, pero pagó caro las desconcentraciones en momentos cumbres y en la agonía dejó escapar el botín.

El gol cayó en el minuto 89, nadie lo podía creer. La tristeza se hizo palpable en las gradas y en la cancha.

Finalizó el partido, los jugadores rompieron en lágrimas en el césped, fue un momento duro, un luto que perdurará algunos días, pero que servirá para convertirse en más fuertes.

Estos muchachos no tienen por qué sentirse decepcionados, se entregaron con el alma y dejaron un recuerdo de valentía, coraje, y buen futbol. ¡Gracias!