No le falle al pueblo, magistrada Castro

No conozco a la abogada María Fernando Castro. He leído que está soltera y que tiene 42 años.

Nada de eso, sin embargo, es importante.

Desconozco si es liberal, nacionalista, comunista, Libre, PAC…

Pero si tiene simpatías por algún partido político, quítese la camisa, abogada Castro, métale fuego y póngase la azul-blanco-azul con cinco estrellas.

Use el 0 en la espalda: cero venta de conciencias, cero corrupción, cero dobleces ante los que tienen el poder, cero impunidad…

Hasta el momento, ella es la que ha sacado más votos (98) entre todos los candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y en sus primeras declaraciones dijo que “Estoy lista para servir a la Patria”.

Para nadie es desconocido -y la abogada Castro lo sabe-, que los hondureños no creemos en la justicia que aplican en este país, y que estamos hartos de magistrados y jueces cobardes, vendidos, corruptos y negligentes.

Como bien se ha dicho, LA JUSTICIA EN HONDURAS MUERDE A LOS DESCALZOS.

Al que se roba la gallina para comer.

Al que en su desesperación asaltó para comprarle medicina a su hijo.

Al que se dio a golpes con su mejor amigo en la cantina.

Pero a los poderosos les tiende la mano y suelta una sonrisa de puta, mientras se baja la falda por un puñado de monedas.

¡Y ya estamos hartos de eso!

Cuando se siente en su escritorio de magistrada, en el país habrá 300 MIL HONDUREÑOS a la espera de una condena o una absolución.

Por eso esperamos de ella valor, honestidad, mano firme, humildad y respeto por todos, sean estos pobres, ricos, humildes, adinerados.

ABOGADA MARÍA FERNANDO CASTRO, me disculpa el lenguaje, pero tengo que decírselo a la hondureña: ¡Espero que usted sea una mujer de huevos!

Justa.

Y no se suba a la nube de la soberbia.

Usted dice que tiene amor patrio. ¡Entonces demuéstrelo!

No sea como algunos de esos magistrados y jueces que nos provocan asco y odio, porque extienden la mano debajo de la mesa para recibir las monedas de la corrupción.

Creo en sus palabras de que “Hay que tomar al toro por los cuernos y agarrar el Poder Judicial para ver cuáles son sus problemas de raíz e infundir credibilidad. El Poder Judicial le pertenece al pueblo y el pueblo debe sentirse seguro para acudir a él”.

Usted lo ha dicho: EL PUEBLO DEBE SENTIRSE SEGURO DE ACUDIR AL PODER JUDICIAL.

El problema es que muy pocos confían en un Poder Judicial que históricamente ha entregado cartas de libertad a los poderosos como quien lanza a una mesa los naipes de la baraja.

“Mi vida profesional se ha basado en la actividad jurisdiccional, académica, no tengo experiencia en el ámbito político, creo que si bien hay tres partidos que me han apoyado en este proceso de elección, no es porque pertenezca a sus filas”, dice la abogada Castro.

Hable poco ante los medios, que esto no es una película de Hollywood. Métase en la trinchera y pelee, porque esto es una guerra entre malos y buenos.

Tiene derecho a estar alegre de convertirse en magistrada. Pero, como usted bien dice, “Esto solo es el principio, hay mucho trabajo y tengo la voluntad para incidir positivamente”.

¡Que eso no se quede solo en palabras!

¡A trabajar, magistrada Castro!

Y, por favor, NO LE FALLE AL PUEBLO DE HONDURAS.