“Como periodista era mi deber tomar esa foto”…

Fue una de las primeras fotos del atentado terrorista en el aeropuerto de Bruselas, Bélgica. Hay sangre, desolación, destrucción, desesperanza.

Una de las mujeres luce aterrada, con la mirada fija en la cámara, los pies (el derecho sin zapato), sobre la silla de la sala de espera. Lleva puesta una chaqueta amarilla. A su lado, una mujer, más serena, habla por teléfono.

Cientos de periódicos en el mundo la llevaran de portada. Pero… ¿Quién tomó la foto?

Es de Ketevan Kardava, corresponsal de la red de Radiodifusión Pública de Georgia.

“Como periodista, era mi deber tomar estas fotos”, dice. “Estaba sin habla. Ni lloraba ni gritaba. Solo miraba a su alrededor con miedo”, agrega, al referirse a la mujer de chaqueta amarilla.

¿QUIÉN ERA LA MUJER DE AMARILLO?

Kardava iba hacia a Ginebraa cubrir la ronda de conversaciones entre Rusia y Georgia, su país de origen, cuando el primero de los dos atacantes suicidas detonó su chaleco explosivo.

Esto es lo que ella vio…

“Las puertas y ventanas estaban volando. Todo era polvo y humo y vi a decenas de personas heridas, cubiertas de sangre. Estaba en shock, pero decidí retratar la tragedia”, relata.

Y agrega: “Menos de un minuto después llegó la segunda explosión. Quería correr, pero también hacer fotos. Y decidí mostrar al mundo lo que estaba pasando. Mi primera reacción fue mirarme las piernas. No podía creer que conservara las piernas. Estaba conmocionada”.

 Yo sabía que era la única persona en este lugar -continúa relatando.

La mujer de la chaqueta amarilla se llama Nidhi Chaphekar, es asistente de vuelo de la aerolínea Jet Airways India y fue hospitalizada, pero se encuentra fuera de peligro.

LA ÉTICA PERIODÍSTICA

Hoy, Kardava se hace varias preguntas éticas.

“¿Qué debe hacer uno en una situación como esa? ¿Ayudar? ¿Llamar a un médico? ¿Tomar una foto? Me di cuenta que para mostrarle al mundo lo que ocurría en ese instante de terror, la foto era más importante”, reflexiona.

“No sé cómo pude hacer esa foto… Como periodista, fue instintivo”, dice.

Kardava, además, difundió otra foto: la de Sebastien Bellin. Su foto,  en el suelo del aeropuerto en estado de shock, mirándose un brazo y con la pierna izquierda en medio un charco de sangre, también fue publicada en todo el mundo.

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Ketevan Kardava tomó la foto que le dio la vuelta al mundo.