No me alcanzan los adjetivos para describir lo que sentí en la inauguración del Festival Internacional del Teatro Bambú.
A Dios gracias soy lampiño, porque si no, se me hubieran puesto los pelos de punta hasta convertirme en un monstruo peludo.
El MAESTRO Guillermo Anderson no estaba en el Manuel Bonilla ayer… pero sí estaba.
Estaba en cada uno de las personas que llegó, en los aplausos, en las cuerdas de las guitarras y las gargantas de los artistas que le rindieron un homenaje.
Es la noche del lunes y el Festival del Teatro Bambú está a punto de comenzar. Hay varios amigos en la sala. Veo a Kenny Castillo; al Colocho (Elvin Navarro) y su bella familia; a Pedro Grave, a doña Vilma Castillo…
Arriba, en uno de los palcos, está una pareja de enamorados. Ella es realmente bella, pero le quito la mirada de encima. ¡Nada de heroico tendría un duelo en un teatro justo cuando Mario de Mezapa empieza a cantar CORTARON EL ÁRBOL!
Termina la canción y quedó con nostalgia. Me acuerdo del Guillermo Anderson del que me enamoré allá en 1988 en los conciertos de Aires de Abril, y lamento que él no pueda estar aquí.
Sin embargo -de repente, de manera inesperada-, aparece un muchacho alto y delgado en el escenario y todo esa tristeza se disipa cuando se arranca con CIPOTA DE BARRIO.
¡Qué show el de Yuri Pineda!

Y así sigue la noche: mis amigos y yo aplaudimos, los enamorados del palco se enamoran más, y el grupo Sonsipar de Costa Rica casi provoca que el Manuel Bonilla levitara con la flauta en esa noche con la interpretación de COSTA Y CALOR.
Edgar Valeriano cautivó con LA HISTORIA DE MANOLITO, el machista que le decía a su mujer -Azucena-, que lo que las labores domésticas no son trabajo…
El MAESTRO Guillermo Anderson fue el dueño de la noche con Marcia Paz y LA FUERZA QUE TENÉS; Alberto Laínez y CLUB SOCIAL; la familia Romero con CAPITÁN MORRIS; Dantos y LA ESPERA INFINITA y Tríptico Jazz y LLEVARTE AL MAR.
Qué noche.
Cuánto talento, cuánta pasión.
¡Qué bello nuestros amigos del TEATRO BAMBÚ!
No, no ajustan los adjetivos, pero podemos empezar con algunos…
Espectacular.
Inolvidable.
Majestuoso.
En esa noche del lunes, todos salimos más enamorados. Como la pareja que estaba en el palco.

















