Mi día comenzó a las seis de la mañana. No iba ser un día de oficina lleno de airecito y vacile con el staff de RadioHouse.hn.
Mi cel sonó y la persona que me llamaba me dijo: “Dentro de 20 paso por vos, subí a la calle”. Era el conductor de un busito de esos que son conocidos como BRUJOS (que luchan por ser cien por ciento legales).
6:20 am: Ni un minuto mas, ni un minuto menos. Allí estaba puntual este conductor de bus rapidito. Omitiremos, por razones de seguridad, la ruta y el nombre.

¿Dónde vamos ahorita? -le pregunto.
Mirá, loco, ahorita voy a pagar renta, no la pagué el viernes y el domingo plomearon a un “Coaster”, ya no llaman por teléfono, ahora te dejan un testamento, si no la pago me matan o me “calientan”.
Nos fuimos hasta el punto donde el billete fue entregado al despachador y su respuesta fue:
“Se te fue el avión el viernes… ¿Viste al que plomearon…? Cuidémonos y paguemos para no ir a ver a cualquier de nosotros en esa cuestión, ponéle que adelante van dos y un coaster”.
Súbale, Súbale…
Todo estaba listo, el chófer y el cobrador, y el clima prometía con ser un poco agradable. Así comenzamos esta ruta en el busito, en una jornada donde se enfrentan a las bandas de extorsión, asaltos, trafico y, aunque parezca curioso, algunos malos policías y ciertos agentes de “Soptravi” (así le siguen llamando a pesar de que ya no se llama así), se convierten en uno mas de los que nos cobran impuesto.
Hay peleas con conductores de otros busitos, mientras en la radio suena la voz chillona de Romeo Santos: “Una aventura es más divertida si huele a peligro”.
La emisora es la XY, con Anthony Caballero, Panameño y el Mamey.
“Ese hijo de sesenta mil putas se quiere meter. No lo vua dejar. ¡Te jodiste!”, dice el conductor, en medio del “¿Y si te invito a una copa?”, de Romeo.
El busito se mueve como una bala en medio de las arterias de concreto. Atrás, los pasajeros hablan de mil cosas.
-Olimpia es otro pedo, compa. ¿Vio a esa Ultra cómo rugía el domingo?
-¡Ese Edras es pije´de traidor. Pero Mel es Mel.
-Fack, qué tráfico más jodido.
-Hoy sí vua llegar tarde a la chamba.
¿Cuál es el menú perfecto? -le pregunto al conductor, alzando la voz para que me escuche en medio del bullicio.
En Caprissa hay una señora que vende burras. Las da a veinticinco bolas y le pone carne, fríjoles, huevo, arroz, mortadela. ¿Para qué querés más?
Circulábamos por la tercera avenida de Comayagüela. Apenas llevábamos quince minutos en la ruta.
¿Trabajan todo el día?
No, aquí solo en las horas picos, de seis a nueve de la mañana y de cuatro a ocho o nueve de la noche.
A medida que íbamos avanzando y cruzábamos calle tras calle, el tráfico aumentaba hasta llegar a su punto de ebullición: siete de la mañana y ya íbamos “fijo” (fijo es cuando va lleno). El primer problema para el cobrador es cuando le comienzan a pagar con billete de cien lempiras.

Hablame de los policías.
Hombe, hay unoss manes de esos que no aguantan paja, estos son una mara más, por lo menos semanal son tres hojas las que hay que soltarles y si andás esqueleado te quieren hasta quitar el bus.
¿Tienen clientes fijos?
Sí, tenemos mara que viene fija, cuando ya los conoce uno y sabe a la hora a la que uno pasa, está como en el banco esa parada. Mire por ejemplo esa doña que viene para acá. “Buenos días, madre, súbale, siempre tempranito va”.
8:15 am Llegada a la terminal
La primer “pailada” ya se había tirado, ahora tocaba bajar hasta el punto de inicio y encontrarse con el tráfico en lo mejor de la mañana.
Ese es un reto más que se les presenta a estos trabajadores, la rebuscada de atajos o vías alternas son ases bajo la manga.
¿En la mañana cuántas vueltas se tira?
Dos o tres, pero si los de “Soptravi” te agarran después de las nueve ahí si hay “vergueo” por que solo tenenmos permitido trabajar de 6 a 9 y de 4 en adelante.
9:25 am Finaliza el primer turno.
¿Ahora dónde vamos?
Todos los días lavamos el bus, hermano, nos vamos allá por el Callejas o allá en la Kennedy, allí sale agua potable, y lo lavamos para ir a parquear el carro y salir a las cuatro.
A pesar de los problemas que día a día se encuentran en la calle esta manera de trabajo tambien tiene sus reglas y es una fuente de trabajo para jóvenes que son los cobradores de las unidades.
El pago es un tiempo de comida sumado a doscientos cincuenta lempiras. Esto depende de cómo se haya movido el día.

¿Es un trabajo estable?
Realmente sí, si no tenés deudas se te hace rentable, hay días buenos que te hacés dos mil quinientos, le das trescientos al cobrador, quinientos de diesel y lo demás te queda libre, si el mes es bueno te sacas hasta veinte mil.
Así termina este día en un rapidito, peleando ruta, cuidando el carro y la gente y pagando a tiempo la renta para poder seguir en esta otra “guerra”.

https://youtu.be/AcAW6XQz-hI
















