Ramsés Tinoco llora a mitad de la entrevista. Los recuerdos de lo que pasó hace menos de una semana en el bar gay Pulse lo siguen acechando a este hondureño como una pesadilla.
“Pensé que todos íbamos a morir”, le dijo a la periodista Maity Interiano de la cadena Univisión.
Ramsés, quien aparece en la entrevista sin maquillaje con el que sale en las fotos que cuelga en sus redes sociales, revela que tenía la costumbre de ir todos los sábados a ese bar de Orlando, Florida, a pasar un momento de diversión con sus amigos.
Esa noche iba con dos de ellos.
“Diez minutos antes de que comenzara el shooting (los disparos), yo estaba adentro viendo un show de baile con mis dos amigos, estábamos celebrando el cumpleaños de uno de ellos. De repente les dije ´Chicos, necesito salir para fumarme un cigarrillo´ y comenzamos a buscar la salida”, relata.
Pero Ramsés y sus amigos se detuvieron en el bar a pedir unas bebidas. Fue en ese momento que Omar Mateen comenzó a dispararle a todo aquello que se movía.
“Sonaban como firecrackers (“cuetes”), bum, bum, bum, pensábamos que eran de una canción, hubo un silencio pero cinco minutos más tarde sonaban más fuerte”.
El relato del hondureño continúa cuando cuenta que una bala traspasó la pared, le dio en el hombro a la muchacha que lo atendía y la lanzó al suelo.
“Yo empecé a gatear, pero la puerta estaba cerrada, no sabía de dónde estaban disparando, mucha gente estaba ensangrentada y corría… Alguna gente caía de los disparos. Fue una cosa espantosa -llora Ramsés-. Era como el fin del mundo”.
Un policía ingresó al bar disparando. En ese momento Ramsés logró salir a la calle. Milagrosamente se había salvado.
















