La capital se tiñó de Rosa con el séptimo Carnaval Rosa en contra del cáncer de mama. Mientras la multitud bailaba al ritmo de “Shaky, Shaky”, en un rincón del estacionamiento del Polideportivo de la UNAH, un par de personas no videntes hacían maravillas con sus mano en lesiones y espaldas adoloridas.
Lady y Kelvin viajaron desde Santa Lucia para brindar sus servicios de masajes relajantes y regalar un poco de su talento a las personas que se acercaban a dialogar y a solicitar un masaje sobre sus piernas cargadas o lesionadas.
“Somos del centro de adiestramiento para ciegos de Santa Lucia, nos preparan japonesas profesionales y esto nos sirve para generar algo de dinero y poder transportarnos y comprar algo que necesitamos”, compartió Kelvin.

El hecho de no ver no es un obstáculo para estos dos catrachos, ya que detectan las lesiones con sus mágicas manos.
Yo llegué a este carnaval con un dolor en mi columna y las manos de Lady Manister me hicieron sentir en las nubes y salí sin dolor y listo para la acción.
Lady Manister y Kelvin Castillo perdieron la vista debido a un glaucoma bilateral. Esto los llevó a este centro en Santa Lucia, de allí han salido a trabajar a reconocidos Spa y centros de relajación de la capital.

















