Cubano, gusano… ¡Arbitraje más mier…!

Se veía venir. ¿A quién se le ocurre poner a un árbitro cubano (ustedes son buenos para el baseball y el boxeo, chico), para un partido eliminatorio.

El pelón de la isla permitió que los panameños se dieran gusto dando patadas y codazos, y nunca pitó las faltas que los nuestros recibieron… y estamos hablando solo del primer tiempo.

Lo más descarado fue un codazo de Armando Cooper a Quito al puro estilo de las artes marciales mixtas. Y luego del gol panameño fue peor, porque los del Bolillo Gómez empezaron a enredar más las cosas.

A Honduras sólo lo perdonó cuando debía sacarle tarjeta amarilla a Elis por inventarse un penal cuando se metió en medio de dos defensas.

¿Y vos cómo viste el arbitraje?

A los 41, Yadel dio muestras de su incapacidad cuando titubeó para mostrarle amarilla Baloy luego de una falta contra Elis.

Y también a los 44, pues Henry Figueroa le hizo una brutal entrada al tobillo de Yoel Bárcenas.

En el segundo tiempo…

Fue la misma historia, aunque sus errores no fueron tan grandes.

PUNTUACIÒN: 3 de10.