El Olímpico le gritó “ole” a la H y le silbó…

El fortín, la caldera, el mejor estadio de Honduras, del mundo, de la galaxia y sus alrededores, gritó “ole, ole, ole”, mientras los panameños tocaban y tocaban.

En lugar de apoyar y tratar de levantar a los nuestros, el Olímpico, que al parecer es el único estadio en Honduras, siguió con el “ole, ole, ole”, y más tarde, cuando el partido llegaba a su fin, se cayó.

Rostros largos y ahuevados de los aficionados.

También hubo silbidos a los muchachos. ¿Y no es que están con la H en las malas y en las buenas?

Al comienzo toda era alegría (como lo muestra la FOTO DE DIARIO DEPORTIVO DIEZ), pero luego el Olímpico se convirtió en un enorme cementerio de cemento.

Para terminar, el fortín, la caldera, le lanzó botellas y otros objetos a sus propios jugadores.

¡Y eso que esto apenas comienza!