Sor Gisela Santerre es originaria de Canadá, una mujer dedicada y entregada completamente al servicio de Dios; tiene más de 40 años de vivir en Honduras, a decir verdad es más catracha que canadiense.
Cuando le pregunte qué tiene Honduras para retenerla por tanto tiempo, de inmediato se le dibujó una sonrisa y a la vez lágrimas se asomaron en sus ojos, con lo que contestó: “Aquí tengo mis hijos preferidos”.
Pero ustedes se preguntaran: ¿Quiénes son estos hijos?
Bueno, ellos son personas alcohólicas y drogadictas que se quieren recuperar y dejar de lado estos vicios.
Para Sor Santerre estos temas son demasiado serios, ya que perjudican directamente a familias completas, es por eso que hace 18 años creó el Centro de Rehabilitación “El Buen Pastor”, ubicado en Toncontín, Tegucigalpa.
La misión principal es atender a cada paciente en proceso de desintoxicación y rehabilitación del alcohol y otras drogas a través de la terapia espiritual, ocupacional, educativa psicológica, de alcohólicos y narcóticos anónimos.
Lo que se desea es alcanzar la reinserción del paciente en la sociedad y en la vida productiva del país, en su calidad de ciudadano e hijo de Dios.
“Nosotros le brindamos un tratamiento completo en todas las áreas posibles”, dijo Santerre.
El tratamiento es el siguiente:
- Un plan terapéutico para el tratamiento de la adicción al alcohol en tres fases.
- Evaluación médica y desintoxicación.
- Tratamiento psicológico y terapéutico.
- Asistencia de grupos de autoayuda (Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos).
El tratamiento consiste en guiar al paciente en el conocimiento de su enfermedad, intentando motivarlo a la reflexión sobre su forma de vida, actitudes de cambio y valoración de su autoestima procurando la recuperación integral.
¡Autoridades correspondientes!
Para todo esto hay un costo significativo de 3,600 Lempiras que cubre el tratamiento descrito arriba, alimentación y hospedaje.
El problema es que esto no es suficiente para pagar al personal capacitado, alquiler, servicios públicos y demás, lo que ha ocasionado que se vean en la obligación de cerrar y no brindar el servicio a todo el enfermo que tiene ganas de recuperarse y de tener una vida normal.
Lo que ellos piden en sí, es que se unan universidades y puedan mandar a sus estudiantes a que hagan la práctica, esto serían alumnos de Psicología, Enfermería, Nutrición y Servicio Social.
Otra de las grandes necesidades es tener un local propio que sea muy recreativo ya que acá el ambiente de la capital no ayuda mucho, y pues así se ahorrarían el dinero del alquiler.
Ellos ocupan material audiovisual para pasar el material didáctico, otra cosa es que no tienen presupuesto para instalar internet en el centro.
Creo que es tiempo de retribuir todo lo que ella le ha dado a Honduras y apoyarla para que siga guiando por el buen camino a sus hijos favoritas.
Fotos: EL OSO MONTERO



























