Hoy no importa la edad, no importa el cansancio o lo lejos que vivan, no importa si estará lleno o vacío, si se es grande o pequeño, hoy todos los catrachos llegan a visitar fielmente a Santa María de Suyapa en un cumpleaños más.
En estos días de celebración católica, los catrachos se vuelcan con todo el corazón dispuesto a entregarselo a su madre querida, movidos por la fe a la virgen de suyapa viajan con alegría dispuestos a entregarle todos los problemas a Dios.
Muchos vienen por devoción, otros porque están aturdidos con una dificultad pero sin duda todos encaminados por la fe y el amor a Santa María de Suyapa.
Este catracho entró llenó de humildad, de rodillas y en oración a la casa de Dios junto con toda su familia

Toda la familia, desde el más pequeño hasta el más grande, entró de rodillas al templo,


“Dejen que los niños vengan a mi” con amor y cariño también los niños dieron reverencia

Los feligreses catrachos llegan de todos los rincones del país y conviven en armonía

A pesar de la edad para los hondureños siempre habrá fuerzas para visitar a la virgen de Suyapa.


Padre e hija rezan ante la imagen de la virgen pidiendo su intercesión

Fotos: Sergio Montero

























