Mirian Hernández es una catracha que no se queda con los brazos cruzadas. Por eso decidió “lavarse las malas vibras y sacarle brillo” a la vida y ponerse a lavar carros para ganarse el pan de cada día.
De apenas 29 años, de Tegus, trabaja en el Car Wash “Lomas de Toncontín”. Es una de esas mujeres a las que no les importa si un trabajo -como lavar carros-, es generalmente algo que hacen los hombres, y se dedica a hacer su labor con excelencia.

¿Tenés familia?
Nunca viví con mi mamá, solo con mi hermana mayor, a ella siempre le ayudé a cuidar a mis sobrinos; no estoy casada ni tengo hijos, ahora solo cuido de mi misma.
¿Desde qué edad comenzaste a lavar carros?
Cuando comencé tenía como unos 18 años, son un poco más de 10 años de lavar carros y ganarme la vida honradamente.
¿Qué te dio por dedicarte a esto, un oficio poco común para una mujer?
Es que eso de los estudios no era para mí, no me gustaba, entonces yo no quise depender de nadie y busqué qué hacer, así que una vez me dijeron que si quería lavar carros, dije que sí, fui a prendiendo bien a cómo hacerlo je, je, je.
¿Vos lavas los interiores o solo exteriores?
Los dos, además de “champusiada” y hasta lavo los motores.”

¿Cuántos carros lavás al día?
Generalmente siempre se lavan entre 14 y 17 carros al día; es cansado, pero medio me va bien y me gano una que otra propina buena.
¿Te gusta tu trabajo?
Claro, por eso lo hago, es algo que no denigra, que me da de comer y lo hago honradamente en lugar de andar en las calles haciendo otra cosa.

¿Qué te dicen los clientes cuando ven que una mujer les va a lavar el carro?
Ja, ja, ja, siempre se sorprenden porque no es algo común, pero gracias a Dios siempre quedan satisfechos; de hecho ya tengo varios clientes fijos.
Algunos clientes son amables otros no, a veces solo se suben al carro y ni las gracias le dicen a uno.

¿Has trabajado en otra cosa?
Además de trabajar aquí tengo una chiclera allá donde vivo, eso me ayuda un poco más con los gastos que tengo, y eso que no tengo hijos.
¿Qué planes tenés para el futuro?
Seguir adelante, gracias a este trabajo he logrado poder pagar un cuarto para mí, he ido sacando un juego de muebles que los estoy pagando, tengo cable, bueno he ido sacando mis cositas y el deseo de uno siempre es vivir mejor.
En su momento Miriam viajo hacía los Estados Unidos buscando ese “sueño americano”, se fue a buscar otras oportunidades para mejorar pero su experiencia no fue la mejor y decidió regresarse.





























