No hay nada como andar por Tegus en plena tarde, en algún mandado o después de salir de la Universidad y disfrutar de una refrescante minuta”.
Pero claro, para los gustos los colores, y podemos encontrar de esas minutas que son puro colorante y hasta una que otra hormiga o abeja te sale; y podemos encontrar las que te van a enamorar con solo mirarlas.
¿Cuáles son?
Pues las minutas de don Omar Gómez, las “meras meras” de Tegucigalpa y Valle de Ángeles.
Él se dedica a la venta de minutas desde hace 20 años. Su puesto está en los alrededores de la colonia América de la capital, a un costa de los cines.

¿Qué hace diferente esta minutas a las demás?
Pues que los sabores que tiene son totalmente naturales y Omar usa frutas frescas todos los días, además que en cada minuta te coloca un pedazo de la fruta que pidás.
“Nuestro éxito es que los clientes siempre nos prefieren y vuelven porque les gusta mucho la calidad de los que le ofrecemos”, dice orgulloso.
Aquí podés comprar una minuta de uno, dos y hasta tres sabores de frutas. De las que más resaltan están: kiwi, arándano, tamarindo, fresa, manzana y tutifruti.

“Hay de varios precios; 35 lempiras de un sabor; 45 si le agrega otro sabor de fruta y 55 si son tres; aquí encuentra de todo”, comenta Omar.
El esfuerzo de Omar se ve reflejado en cada vaso de minuta que te ofrece, además de su perseverancia para salir adelante ya que él viven en Valle de Ángeles, así que tienen que viajar a diario hasta la capital a vender y los fines de semana se dedica a vender en su ciudad.
Fue allí donde comenzó con el negocio, luego decidió venir a probar suerte a la capital y hasta aquí lo han seguido los clientes.
“Gracias a los clientes que iban de turistas a Valle y nos compraban, también nos buscan aquí”, nos dice.

Es de admirar que de este pequeño -pero gran negocio-, ha podido mantener a toda su familia; su esposa y los dos hijos -uno ya es profesional y el otro estudia en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras-, y entre todos ayudan con la venta de minutas.
Un vivo ejemplo de perseverancia y de creatividad. Así que si van por los cines del aeropuerto no duden en pasar por su respectiva minuta en el puesto de don Omar.


























