Testimonios de una hinchada apasionada… ¡Feliz aniversario, Motagua!

Uno de los equipos más grande de Honduras y de Centroamérica, marcado de leyendas, partidos memorables, épocas irrepetibles y goles inolvidables está de cumpleaños. Hablamos nada más y nada menos que del Club Deportivo Motagua.

A ese equipo se le debe señalar una hinchada que no resalta por su cantidad, sino por su calidad, algo que queda demostrado en esta nota con algunos testimonios, pasadas y ocurrencias que solo los aficionados del «Ciclón» pueden contar.

María Regina Iraheta (MaRe)

MaRe

Cuando se escucha el «Sale Ciclón» en el estadio se me eriza la piel…

Me sé todas las porras de mi equipo, cuando voy al estadio no paro de cantar. Probablemente soy una loca apasionada por un equipo de fútbol, pero es un sentimiento que no se puede explicar. Gracias Motagua por enseñarme un amor que jamás me falla, un amor increíble que no tiene comparación.

En ocasiones creo que soy más motagüense que los mismísimos Atala. En fin, estoy feliz por estos 89 años… ¡Grande el «Mimado de la Afición»!

Kimberly Brown

Kim
La gente se ríe de mí porque cuando juega el Motagua soy de los primeros aficionados en llegar; regularmente los partidos están pactados los domingos a las 4 de la tarde, y yo desde el mediodía digo presente.

¿Qué se le puede hacer?
Me da mucha emoción saber que lo veré y no me importa el tiempo de espera. Me cuesta permanecer sentada, las baleadas y la horchata no pueden faltar.

Durante todo el juego grito, aliento, se dan tantas emociones en tan sólo 90 minutos que en realidad uno parece loco. Al final del partido, sea bueno o malo el marcador, bajo desde sombra norte como loca con mis primas a gritarles a los jugadores por una ‘selfie’; algunos me escuchan, otros no, pero agradezco a quienes lo han hecho jaja. Son los mejores.

LokoxMotagua (el hincha más grande de Motagua)

Siempre me siento en el mismo lugar cada temporada, una vez por estar con unos amigos me fui a otro lugar y terminando el primer tiempo Motagua perdía 3 a 1. Al segundo tiempo dejé a mis amigos y me fui a sentar a mí silla de siempre, Motagua empató 3 a 3 ese partido contra real sociedad en el año 2016. 😂😂😂 Por eso no me muevo de mí lugar.

Melanie Molina

Melanie

Recuerdo en especial el cumpleaños número 88 de Motagua. Ese día llovió en el Estadio Nacional, habían cientos de aficionados con sus camisas empapadas por la lluvia, pero no se paraba de alentar.

Esa experiencia fue símbolo no sólo del amor, sino de la presencia incondicional de la afición, esto sin importar la circunstancia.

Ser Motagua es lindo, pero es más lindo ser un motagüense real, sentir esa pasión, llorar y defender al equipo frente a quién sea, amarlo en los buenos y aún más en los malos momentos.

Emerson Argeñal

Desde hace no sé cuanto tengo una cábala, y esa es llevar mis audífonos para poder oír en la radio el partido, con eso no me pierdo detalles como los cambios y cosas así. Además sincronizo el cronometro de mi reloj con el pitazo inicial de cada juego, así tengo claro cuánto tiempo va y cuánto falta para terminar.

Hace tanto tiempo que hago eso que la gente ahora me pregunta cuánto tiempo falta y cosas así, es algo que se ha convertido en costumbre, ja, ja, ja, ja.

Maybelline Lanza

Maybeline

Mi mejor historia con el club la viví hace un año, unos días antes del cumpleaños 88 del equipo. Mi ídolo siempre ha sido Amado Guevara, pero en ese tiempo el jugador por el que yo gritaba y dejaba mi aliento en las gradas era Reiniery Mayorquin.

De pronto me metí a camerinos y conocí al plantel, algunos jugadores ya sabían de mí por mi pagina de deportes en redes sociales, pero ese fue el mejor día de mi vida, poder ver a los jugadores que defienden el escudo que yo tanto amo. He tenido muchas historias con el club, pero esta fue la que mejor he vivido al conocer a cada uno de los jugadores, y no es en sí el jugador sino el saber que ellos llevan un gran peso llevando el nombre de MOTAGUA encima.

Leonardo Bendeck

Historias y cábalas, siempre cada día que juega Motagua me despierto con aquella ansiedad deseando que empiece el partido, alentar los 90 minutos o más desde sol norte.

Una de las tradiciones que tengo es que siempre uso la misma ropa para ir al estadio, siempre y cuando hayamos ganado el partido anterior. Últimamente funciona bastante ja, ja, ja,

Sin duda alguna Motagua es de lo mejor que me ha pasado en la vida. Uno de los mejores momentos con mi equipo lo viví hace poco en la final ante el Platense en Puerto Cortés; estaba casi deshidratado y sentía que ya no podía mas, y en eso llegó ese gol del «Chino» Discua, créanme, ahí no había cansancio que valiera. Luego entré a la cancha y di la vuelta olímpica, siendo este un momento inolvidable.

David Madrid (su servidor)

David Madrid Castillo

En cuanto a cabalas, yo me he prometido no volver jamás al Sector de Silla, ya que siempre que voy Motagua no gana; cuando vino Ronaldinho fui a Silla y Motagua ni un gol pudo echar, además la doña de Sombra Norte ya me conoce y me quita una tortilla y me pone más carnita o un extra de frijoles.

También una vez por comprar el boleto en el mercado negro casi no me dejan entrar, me agarró un policía militar, pero en un descuido de él, me metí a otra fila y si logré entrar. Esas historias y muchas más me han hecho saber lo importante que es Motagua para mí.