César Ramos es el enemigo público número uno de los hondureños. Los seis minutos que el árbitro mexicano dio descuento han bastado para que los catrachos lo odiemos.
El primer en explotar fue Carlo Costly, quien lo llamó “árbitro hijo de sesenta mil putas” y “cabrón”.
Minutos más tarde, las redes sociales ardían con insultos. Así que vamos a seguir en la onda… ¿Y vos qué calificativo usarías para describir al árbitro mexicano???




























