El pasado sábado un grupo de cuatro humildes catrachos pescadores fueron víctimas de unas de las peores tragedias que un ser humano puede experimentar: quedaron varados en medio del mar por más de 24 horas.
Al final solo uno ha sido rescatado…
Mártir Antonio Martínez Portillo, junto a sus tres compañeros, salieron desde muy temprano en la mañana del sábado a ganarse el pan de cada día con su trabajo de pescadores.
Partieron desde la Ceiba. Su destino era la isla de Roatán, pero lamentablemente nunca llegaron a la isla.
La lancha se dio vuelta aproximadamente antes de llegar a la mitad de su recorrido, Mártir portaba su chaleco salvavidas al igual que sus compañeros, ellos se aferraron a los barriles de combustible para no hundirse. Todo esto fue en la mañana del sábado.
Al estar tan lejos de las costas de Ceiba o de Rotan su única opción de sobrevivir era esperar que los rescataran, pero estaban varados en medio del mar y el sol era cada vez más intenso, Mártir y sus compañeros quedaban a cada segundo más débiles sin comer, sin beber nada de agua y quemándose la piel cada vez más.
Todo esto provocó que uno de los compañeros fuera vencido por el calor, el hambre y lamentablemente murió.
Las horas pasaron y el mar hizo que Mártir y sus compañeros se fueran separando, flotando en diferentes direcciones, la corriente lo llevó a las costas de la comunidad de Río Esteban en Colón, donde fue rescatado por la Fuerza Naval de Honduras y llevado de emergencia a un hospital.
Hasta el momento no se sabe nada de sus otros dos compañeros.

























