Han pasado casi dos años desde que comenzó la lucha contra el cáncer en la familia de Rina Ester Alonzo. Ella escribe para inspirar a los demás. Trata de enseñarnos como a través de un blog personal puede contagiarnos a todos de positivismo, energía y dar un ejemplo que la lucha se hace hasta el final.
Rina nos cuenta que el cáncer de su padre le dio vida, el señor Raúl Alonzo de 55 años de edad, fue diagnosticado con cáncer gástrico agresivo. La fuerza y el ánimo no lo ha perdido la familia en ningún momento. Les dio una lección de lucha y amor por la vida.
A pesar que don Raúl ya no recibirá más tratamientos de quimioterapia, Rina nos dijo que al ser diagnosticado el 7 de noviembre de 2015, sólo le daban tres meses de vida. Han pasado casi dos años desde entonces.

A continuación dejaré de manera íntegra la historia de amor y lucha de Rina Ester Alonzo dando todo el apoyo a su padre, Raúl:
“Sigo creyendo fiel que Dios tiene grandes planes para mi padre y para cada persona que está pasando este proceso. Pero algo que debemos tener claro “Si ayuda a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano”. Y tú eres la persona principal papi.
Raúl Alonzo Turcios, quiero que sepas que eres un gran guerrero y te admiro de corazón. Papi cuando decidí cambiar mi estilo de vida fue por mí pero también por ti, deseaba ser tu COACH para cuidar tu alimentación.
Hace dos años aproximadamente que el cáncer llegó a mi casa, y ni toca la puerta… Mi padre fue diagnosticado por cáncer gástrico estadío IV. Por eso es que hago tanto énfasis de cuidar nuestra salud, antes que nuestro cuerpo nos pase la factura.
Pero quiero decirte papi que tú tienes que seguir luchando para que esta vez puedas vivir con el corazón latiendo, Dios tiene planes grandes para tu vida, solo debes creerlo.
La vida es un proceso y aunque haya momentos complejos, no dudes que Dios tiene un plan para ti.
Desde mi interés por el área de salud, yo no vengo a venderte una vida superficial, es cierto FITNESS es MODA para algunos, pero PARA MI ES VIDA, ES UNA VIDA PLENA… Estoy dispuesta a seguir publicando miles de entradas por salvar vidas… El cáncer cambia la vida del enfermo y a sus familiares. Estos tratamientos son largos y muy duros de llevar. Además de luchar contra el cáncer, consiguen llevarse tu bienestar y que disminuyan tus defensas.

Son tratamientos que debes tomar aunque no te encuentres mal, pero que van a hacer que lo estés en poco tiempo. Y esto no es fácil de entender ni de sobrellevar. Sabes que debes tomarlo y acudir al hospital a administrarte un nuevo gotero, pero también sabes que tras el proceso llegará el malestar general. La impotencia. El miedo. Inseguridad.
Sentimientos difíciles y complejos que genera la percepción de inestabilidad del cáncer.
Por otro lado, el cáncer de mi papi me está enseñando a ver la vida de otra forma. Valorar cosas más simples con más intensidad. Y sobre todo a la hora de plantear mi futuro como profesional de la psicología y consejera fit con más inquietud y empatía de la que nunca habría imaginado. Podré comprender mucho mejor a los pacientes, a sus familiares. Convivir con esta enfermedad de cerca me ayuda a simpatizar más con ellos. Espero en un futuro poder transmitirles la serenidad que hace falta en estos casos y la paciencia y el control que hace falta para seguir día a día con ánimo y fuerza.
Al amor de mi vida, mi padre: ¡Gracias por ser mi héroe!
Nos conocimos hace ya bastantes años, pero desde la primera vez que nuestros ojos se miraron fijamente, nació una conexión hermosa. Yo no recuerdo ese momento, pero sé que tú jamás lo olvidarás.
Años atrás ya habías criado a mis hermanos, pero ahora era el momento de criar a la más pequeña, a tu princesa. A pesar de que los años han pasado, sigo siendo tu princesa, y siempre lo seré.

Nuestra relación siempre ha sido un poco complicada, no porque seas mal padre o yo mala hija, simplemente vivimos una lucha diaria de voluntades. Mi madre dice que es porque somos completamente iguales: enojones, duros, tercos. Pero también somos leales, comprensivos, cariñosos, y en verdad amo tener parecido a ti papi.
Mis tiempos de adolescente fueron más difíciles que cualquier otro. Discutíamos frecuentemente y yo no podía entender por qué eras tan cruel conmigo, ahora entiendo que no lo eras, sólo tratabas de llevarme por el mejor camino. Fuiste un padre celoso, exigente, estricto, sobreprotector. Pero ahora comprendo todo, de no haber sido así, no sé qué sería de mí.
Gracias padre por haberme exigido tanto, por haber estado al pendiente de mis calificaciones, gracias a eso tengo un alto nivel intelectual, estoy terminando una carrera, estudiando desde ya duro para la siguiente y sé que pronto vendrán más negocios, un buen trabajo. Gracias por inculcarme los valores del respeto, la dignidad, la humildad y muchos otros. Puedo decirte que puedes estar tranquilo aprendí a amarme a mí misma antes que a cualquier otro ser.
No eres perfecto, nadie lo es, pero aun así eres mi héroe, eres mi ejemplo a seguir. Un hombre honrado, bueno, trabajador, que ha hecho todo lo posible por darle la mejor vida a su familia, por hacer feliz a su esposa y a sus hijos. ¡Eres mi gran orgullo papá!

El tiempo ha pasado rápido y ni cuenta me he dado. Ya no eres aquel hombre indestructible que creía que eras cuando era pequeña, ahora sé que eres humano, y eso me hace admirarte aún más. Ahora valoro cada una de tus enseñanzas, entiendo cada uno de tus regaños, disfruto de tu compañía, de tus consejos, hasta de tus reglas que aún me estableces para hacer de mí una mujer de bien.
Gracias a ti sé con certeza la clase de hombre que quiero a mi lado. Quiero un hombre fuerte, trabajador, inteligente, valiente; quiero que ese hombre sea como tú, papá; porque entonces sé que mis hijos serán los seres más felices y se convertirán en personas de bien. Tú me has enseñado lo que valgo como mujer, y sé que no cualquiera merece estar a mi lado, sé que nadie tiene el derecho de lastimarme. Quiero un hombre que me ame como tú me has amado.
Tal vez lo encuentre en su momento y tenga que irme de tu lado papá. Pero primero quiero hacer muchas cosas por mí y por ustedes mi familia, sin embargo te pido que sigas luchando y creyendo que DIOS TIENE UN GRAN PROPOSITO PARA TU VIDA.
No olvides que: “Vivir menos de lo que Dios nos llamó a ser, es tomar en poco el sacrificio de Jesús”

























