Por KENNY CASTILLO/periodista garífuna, investigador y director de www.kennycastillo.com
A los 18 años el éxito la buscó. A esa edad, un sargento llegó a su casa para abrirle la puerta del Ejército de los Estados Unidos.
Sus padres quedaron sorprendidos, pero Estacy Porter ya había comenzado por ella misma el camino a lo que es hoy: una doctora en Enfermería y capitana del Ejercito de los Estados Unidos, Y no siendo eso suficiente, dirige una organización que beneficia a jóvenes en riesgo social.
Llegamos a ella por medio de Edson Arzú de la Organización Veteranos Garífunas, un ente que aglutina a militares activos y en retiro de las Fuerzas Armadas más poderosas del mundo, las de los Estados Unidos de América.
Veteranos Garífunas tiene su sede en Nueva York y cuenta con 607 miembros. Todos son garífunas de Honduras, Belice, Guatemala, Estados Unidos y Nicaragua.
Volviendo a la historia de Estacy, nació en el Bronx, pero sus padres son originarios de la comunidad garífuna de Bajamar, Puerto Cortés.
Quienes conocen el Bronx sabrán que es un sitio de altísima conflictividad social, pero de ahí también han salido grandes talentos.
Nacer y vivir en el Bronx puede ser un gran peso, pero puede ser también tu inspiración más grande.
Saliendo de High School, lo que en Honduras conocemos como secundaria, Porter, ya era una joven que gustaba de la lectura.
Se apartó de las repetitivas fiestas del Bronx, de las controversias que hay en sus calles, del ambiente intenso, de las “pintas” y se puso lejos de las malas influencias y de aquello que podía envenenar su mente y su espíritu.
Construirse a sí mismo para llegar a ser alguien es muy difícil, pero ella tenía una misión en la vida.
“Me hace feliz, hoy en día ayudo a mucha gente, trabajo en el Munson Army Health Center y enseño a los soldados a cuidarse de enfermedades. Soy jefa de Medicina Preventiva y en mi departamento hay 23 personas que trabajan conmigo”, cuenta.
“Estuve en Corea del Sur en el 2010, en ese año si mirás las noticias, se vivía tensión con Corea del Norte. No ha sido fácil ser mujer en el Ejército, pero tenía que demostrar que yo también puedo levantar esto y lo otro”, dice.
Y agrega que “Cuando me fui para Corea, mi esposo acaba de llegar de Irak, llegué a Corea embarazada, fue un tiempo difícil, el embarazo es parte de la vida pero es difícil trabajar así, pero hago siempre lo necesario y he visto los resultados”.
Mujer casada, con cuatro hijos y siempre al frente “lo que necesitás -dice-, es tener mucha fe, necesitás apoyo y si estás sola, igual seguí adelante, orar a Dios y Él pone mentores en tu camino, no ha sido fácil para mí, pero Dios me dijo ´Estacy, Enfermería es tu llamado, es tu propósito´, y siempre tengo esas palabras en mi mente, mi esposo y mi familia me han apoyado”.
“Cuando el sargento vino a mi casa, mis padres se sorprendieron, ellos no sabían nada. Se supone que necesitaba su permiso, pero ya había investigado y buscaba ser alguien en la vida. Siempre me gustó la lectura, nunca imaginé que iría al Ejército, siempre creí que iba a la Universidad y ya varias”.
FOTO: Madre, enfermera, capitana del Ejército de Estados Unidos… Como si eso fuera poco, también dirige una organziación que ayuda a personas en riesgo social.
Porter dirige también una organización denominada “Eres una joya a los ojos de Dios”, dedicada a niñas y mujeres. “Estoy educándolas para que vivan en una vida de salud, que se amen para que aprenden a amar a otros, que tengan respeto, que tengan carácter y que cuiden su cuerpo. Cuando hablo ellas me refiero a la importancia de la educación, para que el día de mañana sean alguien, aunque tú no lo notes, aunque no lo veas, siempre hay alguien fijándose en tu camino”, dice.
Pero su historia no termina aquí, seguro lo mejor está por venir y el próximo año, muy probablemente, se convierta en mayor del Ejército de los Estados Unidos un rango, superior.
Cuando sea la ceremonia, será un éxito personal y familiar, pero también un éxito para de la humanidad, pues a todos nos conviene que todos tengamos éxitos. Nos han dicho que no todos podemos tener éxito, es hora de dar vuelta esa página.
No hay sueños imposibles.



























