Pastora Chávez: la campeona de las pistas de atletismo ahora trabaja en un camión de carga

Por KENNY CASTILLO/periodista, investigador y escritor garífuna/director de kennycastillo.com

El nombre de Pastora Chávez está inscrito en letras doradas en el deporte hondureño. La llamaban la hija del viento, fue la primera máquina humana del atletismo de velocidad en Honduras, cruzaba las metas como rayo, pero este país nunca trata bien a sus atletas, por eso al regreso de un viaje de Alemania, optó por quedarse residiendo en Estados Unidos.

En la gran nación del norte siguió ligada al atletismo e inclusive al fútbol. Ahora la vida le da un cambio radical, pues se dedica a conducir un camión de carga.

Pastora traslada productos refrigerados entre Canadá, Estados Unidos y México. Es un trabajo emocionante, dice. “Se conocen muchos lugares y se viven muchas experiencias, este trabajo me encanta”, me dice por teléfono, mientras espera una carga en Dallas para irse  Arkansas y luego a la Florida.

Para acortar la espera del llenado del poderoso camión Kenworth T680 2018 con 53 pies de largo y de 13,7 de ancho, Pastora se relaja haciendo lo que más le gusta: correr, hacer pechadas y sentadillas, lo hace en todas las ciudades por donde va.

“No me aparto de lo mío”, señala. Hace ejercicios para mantener su estado de forma y también es su relax antes de someterse a manejar, esta vez el trayecto será de 20 horas.

¿Cómo le hizo?

Un amigo la invitó y ella, siempre amante de los retos, se metió a la escuela Stevens Transport a estudiar y ser motorista certificada. “Hay que recibir clases por 6 meses y luego un programa de un año en carretera”.

Aunque es raro ver a una mujer en este trabajo, la sorpresa para Pastora fue encontrar a muchas féminas que se estaban preparando para ello.

“En la escuela donde estudié en Steven Transport, es la más grande en la formación de choferes, está en Dallas, ahí había 50 por ciento hombres y 50 por ciento mujeres”, cuenta.

“No tengo miedo, es bueno dar ejemplo a otra gente, ese camión puede ser grandísimo, pero si uno no lo mueve, no se mueve. De niña era muy humilde y muy callada, nunca supe expresar mis sueños, Dios es el que lo encamina, he llegado a hacer cosas que nunca imaginé, igualmente en el atletismo, nunca pensé en ser atleta, dice.

¿Pero, es un problema su tamaño, por ser una mujer de 1.60 cm? La respuesta de Pastora es un NO, rotundo. Al entrar en la cabina todo es ajustable, los espejos, los asientos.

“Invito a las mujeres que puedan aprender para alejarse de la dependencia, que no piensen en que un hombre las va a sacar adelante, las mujeres somos más inteligentes que los hombres, no hay nada imposible”, dice la recordada corredora hondureña.

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