Por: FABRICIO CASTILLO/Fotos: LEONEL ESTRADA
Doña Eustalia López Mendoza camina lento por el pasar de los años. Su mirada se observa triste, pero su fe hacia la Virgen de Suyapa, Patrona de Honduras, brota en cada una de las palabras que expresa.
Su voz es suave y para escucharla hay que acercar el oído casi a su boca.
Doña Eustalia, de 65 años, proveniente de la comunidad de San Miguel, Guajiquiro, La Paz, es junto a sus hijos parte de los miles de peregrinos que durante la madrugada de hoy llegaron a la capital para agradecerle a la “Morenita” lo que ellos consideran milagros.
Con chal y una toalla en su cabeza, doña Eustalia ingresó a la Basílica de Suyapa con dirección al estrado mayor donde resalta la figura de la Virgencita de Suyapa.
“El año pasado no pude venir porque me sentía grave, pero hoy aunque no estoy totalmente recuperada, estoy aquí”, nos confió la devota de la Patrona de Honduras que fue hallada por unos obreros hace 271 años.
“Siempre he tenido fe en ella, porque me ha levantado en muchas ocasiones”, dijo mientras miraba a su alrededor a los peregrinos de diferentes partes del país y del exterior que igual que ella han llegado para venerar a la “Morenita”.
Muy cerca de doña Eustalia se paró con un ramo de flores en sus manos la capitalina María Nora Sánchez, de 51 años, desbordando alegría por estar en la casa de la Patrona de Honduras.
“Estoy aquí con este ramos de flores para pagarle una promesa a la virgencita”, confió.
“Yo creo mucho en ella y por eso estoy aquí”, dijo doña María Nora.
En otro sector de la Basílica de Suyapa oraba doña Ana Julia Carvallo, quien nos confió que ya no recuerda cuántos años tiene, pero sí supo decir que viajó a la capital desde el sector de Zambrano, carretera hacia el norte de país.
En el transcurso de las horas los peregrinos seguirán llegando a la aldea de Suyapa. Vienen decididos a pernoctar toda la noche y ser partícipes de todas las eucaristías que se realizan en honor a la Virgencita.
Para los devotos el clima cambiante (frío y calor) de la capital no será ningún obstáculo, pues vienen preparados con abrigos, colchonetas para dormir en los alrededores y esperar hasta el sábado, día conmemorativo a la Virgen de Suyapa…





















