Después del papelón de Panamá en el Mundial, se inició un debate en las redes sociales sobre quién es “pior”: si ellos o la H.
Es como que dos feos discutan quién es el menos feo o el más guapo…
Estéril y pobre es hablar quién es peor, porque la realidad de las cosas es que ambas selecciones son cenicientas a donde quiera que vayan.
Pero más que preguntarnos eso, lo que debemos analizar es por qué Honduras y Panamá tienen un nivel tan bajo en su fútbol.
Podemos enumerar, entre otras cosas:
- La corrupción y mala gestión en la Penafuth (no incluimos a la actual en cuanto a la corrupción, pero sí en su lentitud para iniciar el proceso y en su indiferencia por las ligas menores).
- Pésimo estado de las canchas.
- Abandono de las ligas menores.
- Falta de capacitación de los entrenadores.
- Bajísimo nivel de juego de la Liga Nacional.
- Contratación de jugadores extranjeros mediocres.
- Falta de fogueo de la H con equipos de peso (no pasamos de pajearnos con El Salvador).
- Jugadores conformistas, agrandados y sin deseo de aprender y mejorar.
Vale más que no fuimos al Mundial, porque sólo hubiera servido para comprar esas camisetas de mala calidad de Diunsa y para amargarnos la vida.
Damos lástima, pero es la verdad: salvo Estados Unidos, México y Costa Rica, los demás equipos de la Concacaf sólo vamos a los Mundiales a hacer el ridículo y a contentarnos con meter un golito de vez en cuando. Ni siquiera empatar está entre nuestras aspiraciones.




























