A León le mandan tres gatitos mansos y tristes: Roma (verdugo el año pasado del Barcelona), pero que este año vuelve como Cenicienta. CSKA Moscú, hueso duro en la nieve, pero que nunca da el ancho. Y el… Y el… ¿Cómo se llama?
¡El Plzen de República Checa! Dios mío, mejor imposible.
Todo pinta que los de Lopetegui, a pesar de la ausencia de CR7, pasará caminando, facilito, en este grupo pan comido que le tocó.
Segundo en este grupo: Roma.





























