Escuchar Música de Mozart reduce las convulsiones en pacientes con epilepsia, afirma estudio canadiense

Desde tiempos inmemoriales la música ha sido utilizada como herramienta terapéutica para aliviar los males internos, ejerciendo un efecto anestésico sobre las personas que disfrutan de las melodías, ritmos y sobre todo de la armonía mental que brinda esta sensacional expresión artística.

¡Para muestra, un botón!, recientemente un estudio del Instituto del Cerebro de Krembil, Canadá, asegura que escuchar la “Sonata de dos pianos en re mayor, K. 448/375a” del compositor y pianista nacido en Salzburgo, Austria, Johannes Chrysostomus Wolfgang Amadeus Mozart, más conocido como Wolfgang Amadeus Mozart, reduce de manera significativa las secuencias de las convulsiones en los pacientes con epilepsia.


“En los últimos 15 a 20 años, hemos aprendido mucho sobre que escuchar una de las composiciones de Mozart en personas con epilepsia parece demostrar una reducción en la secuencia de los ataques”, explicó Marjan Rafiie, del Instituto del Cerebro de Krembil.

Las investigaciones se realizaron en 13 pacientes, durante un año y teniendo tres meses como referencia, en los que la mitad de personas escucharon la Sonata de Mozart de dos pianos en re mayor, K. 448/375a y luego la versión codificada de manera diaria (Los pacientes mostraron una reducción en la secuencia de los ataques), la otra mitad hizo lo mismo, pero cambiando el orden; Primero la codificación y luego la Sonata de Mozart (Todos experimentaron ataques diarios).


Lo que llevó a una conclusión a los especialistas; “La escucha diaria de la Sonata de Mozart de dos pianos en re mayor, K. 448/375a, puede ser considerada como una opción terapéutica SUPLEMENTARIA para reducir los ataques en individuos con epilepsia sin descuidar los medicamentos de referencia”.

Esta es una gran noticia, ya que la epilepsia es un trastorno neurológico que afecta a unos 50 millones de personas en todo el mundo, y del cual el 30 por ciento no encuentra eficacia en los medicamentos prescritos.