Fase III del desarrollo de una vacuna; Un paso cerca de farmacias, hospitales, centros de salud…

El Diario

Desde que la pandemia del coronavirus inició, todos se han preguntado por la vacuna que vendría a ponerle fin a la odisea por la se ha enfrentado el mundo entero desde noviembre 2019, cuando el virus hizo su aparición en Wuhan, China.

A medida han pasado los meses, científicos e investigadores se han dado a la exhaustiva tarea de buscar tal vacuna: múltiples han sido los esfuerzos, y varias han sido las vacunas que aún están en fase de estudio para lograr determinar si hay o no cura para el COVID-19.

El Día

Entre tanta noticia que se escucha, tanta vacuna anunciada y tanta especulación no se sabe a ciencia cierta cuál es la que está alcanzando el grado de certeza y factibilidad más alto. Se habla si realmente Rusia tiene lista ya la vacuna contra del coronavirus, pero también se habla que muchas otras están siendo evaluadas en su etapa o fase III.

¿Qué significa realmente llegar a la fase III del desarrollo de una vacuna?, es necesario aclararlo, lo cierto es que esta etapa acerca la vacuna a un paso más cerca de encontrarse en farmacias, hospitales y centros de salud a nivel mundial.

La fase III, según la Organización Mundial para la Salud (OMS) tiene como objetivo evaluar de forma más completa la seguridad y la eficacia en la prevención de las enfermedades e involucran una mayor cantidad de voluntarios que participan en un estudio multicéntrico adecuadamente controlado.

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Asimismo indica que los ensayos Fase III se realizan después de establecerse una probabilidad razonable de eficacia del medicamento y tienen como objetivo obtener información adicional, para aplicaciones específicas y una definición más precisa de los efectos adversos asociados al medicamento. Esta fase incluye estudios controlados y no controlados.

Los ensayos y medicamentos que llegan a la fase II Y III deben realizarse de conformidad con los artículos de la Declaración de Helsinki que se refieren a «la investigación médica combinada con la atención profesional (investigación clínica)». No obstante, la Declaración no estipula pautas para ensayos clínicos controlados.

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«Los ensayos de vacunas de la fase III no utilizan «una nueva medida diagnóstica y terapéutica» que ofrezca «la esperanza de salvar una vida, restablecer la salud o aliviar el sufrimiento» (investigación clínica). Sin embargo, el objetivo de la administración de una vacuna es ser un beneficio para el individuo más bien que «la aplicación puramente científica de una investigación médica realizada en un ser humano» (investigación biomédica no clínica).

Por consiguiente, los ensayos de vacunas de la fase III no corresponden a ninguna de las dos categorías definidas en la Declaración de Helsinki» dice un artículo publicado por la Universidad de Chile que se basa en información brindada por la OMS.

La fase III permite conocer el efecto real del fármaco. Según científicos la fase III es segura y tiene posibilidades de resultar muy exitosa, también se dice tan solo 3 de cada diez fármacos logran superar esta fase, ya que centenares de proyectos de investigación muy prometedores acaban siendo incapaces de generar aspectos positivos en la práctica clínica.