«CREER TEAyuda a nadar»; será la primera escuela de natación para niños con el espectro autista

Creer es poder y sobre todo si crees en ti.

Hoy les presentamos una de esas historias que inspiran. Una historia que motiva y que tiene que ser replicada. En RadioHouse platicamos con Sandra Vélez, quien es miembro del Centro de Rendimiento Educativo Especial (CREER), un centro especializado de educación y rehabilitación para niños con lesión cerebral y autismo.

Este año, esta organización sin fines de lucro, sueña con uno de sus proyectos más ambiciosos, poder construir la primera escuela de natación para niños con el espectro autista y otras neuro discapacidades, es por eso, que se necesita la ayuda de todos los hondureños de buen corazón, para poder recaudar la ayuda monetaria necesaria.

La campaña lleva por nombre «CREER TEAyuda a nadar», un juego de palabras que hace alusión al TEA (Trastorno espectro autista) y el gran sueño que tienen estos padres de familia con poder construir esta piscina, para poder ayudar a los niños que lo necesitan.

Sandra viajó desde San Pedro Sula, para poder dar a conocer a RadioHouse un poco más del proyecto, sobre la fundación y cómo está organización sin fines de lucro, ayuda a varios niños y jóvenes, y sobre todo a padres de familia que tienen hijos con autismo o con alguna neuro discapacidad.

Foto: Frank Aguilera

¿Cómo nace la idea de construir la primera escuela de natación para niños con el espectro autista y otras neuro discapacidades?

“La idea nace en la pandemia y por un caso personal. Mi hija (Fernanda) tiene 4 años y tiene autismo, y durante la pandemia tuvo que abandonar la escuela y las clases virtuales para ellos son bastante difícil. Con su hermano mayor buscamos de diferentes maneras de poder realizar actividades, y él está en natación, comenzamos a acompañarlo y surgió la idea de realizar esta actividad”.

Vélez se unió con su hija a esta actividad física solo con la intención de que, conociera la habilidad de nadar, pero resultó que, en todo ese proceso se dio cuenta de que su hija comenzó a enfocarse más, comenzó a prestar más atención, algo que caracteriza bastante a los niños con autismo, ya que tienen un déficit de atención sumamente elevado, caracterizado también por una hiperactividad bastante marcada.

Foto: Frank Aguilera

Debido a las clases de natación, todas las cosas antes mencionadas fueron mejorando asombrosamente dijo Sandra. “Ya estaba familiarizada con, que la natación si les ayudaba mucho, pero no lo había experimentado, no porque no quisiera, la verdad es que no existe un centro que a ella le enseñaran a nadar”, recalcó.

Debido a la buena reacción que tuvo al agua Fernanda, nació la incógnita, ¿Qué pasaría si además todos los niños con autismo tuvieran esa opción? Es por eso, que hoy ella y otros padres de familia miembros de CREER, han decidido recaudar fondos, para poder realizar este sueño en una realidad.

 

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“Jamás me imaginé que la natación podía ayudarle tanto neurológicamente, según yo, solo le estaba ayudando a ella en el sentido que ella adquiriera la habilidad. Pero la hiperactividad fue disminuyendo, incluso ella tenía alteraciones en su sueño, una niña que casi no dormía, pero desde que comenzamos a nadar fue mejorando todo”.

¿Cómo es el día a día de un padre que tiene un hijo con autismo?

-Suspira- “Esa una buena pregunta. Yo soy médico, y debido a esa condición he tenido que casi abandonar mi vida profesional para poder cuidarla a ella y tampoco hay muchas personas preparadas para poder cuidar a niños con autismo debido a que no es fácil”.

Actualmente, esta organización recibe a 28 niños y jóvenes, dándole la atención adecuada que está al alcance de ellos, ya que, los mismos padres de familia son los encargados de mantener activo el centro costeando todos los gastos con dinero de sus bolsillos.

Foto: Frank Aguilera

En lo personal ¿Usted cambiaría algo de todo lo vivido, aprendido o conocido durante los últimos años con el autismo?

-Toma una pausa para contestar y mientras unas lágrimas rodaban de sus ojos contesta- “Sí, hay pequeñas cosas que uno no está preparado… Pero definitivamente no la cambiaría y es definitivo, y no lo digo porque sea mi hija, sino porque cuando uno alcanza un nivel profesional piensa que ya las metas se acabaron, pero con la llegada de Fernanda ahora tengo nuevos propósitos, es como que volví a nacer y tengo nuevas metas, otros objetivos y otros sueños”.

La piscina que estará ayudando a los niños con el espectro autista y otras neuro discapacidades será construida en las instalaciones del Centro Especial CREER en San Pedro Sula. «Mi mayor motivación para seguir con esta actividad es poder llegar ayudar a todos los niños que no tienen esta oportunidad», concluyó diciendo Sandra.

Para todos aquellos que quieran saber más y apoyar esta bonita actividad, pueden visitar la página de Facebook como Centro Especial CREER y en Instagram como CREER, del mismo modo, pueden hacer sus donaciones entrando al enlace de Abrassos y tambien haciendo su depósito a la cuenta de Banco de Occidente 11-247-000256-5.