En la tercera semana de marzo se espera el ingreso de la vacuna “Covax”

Fuente: El Economista

La semana pasada el país recibió la cantidad de 5.000 dosis de vacunas contra la COVID-19, donadas por el gobierno de Israel para 2,500 personas, para la tercera semana de marzo del 2021 se espera el ingreso de la vacuna, a través del mecanismo Covax. Las primeras dosis de vacunas contra la COVID-19 «fueron priorizadas para personal de salas Unidades de Cuidados Intensivos (UCI)».

Con la llegada del segundo lote de dosis contra la COVID-19  se podrá inmunizar a los trabajadores de todos los centros asistenciales, buscando garantizar la protección al personal de primera fila. Se está organizando un censo para el proceso y ya se tiene un número de vacunadores, para la tercera semana de marzo.

Foto. Radio House

Por otra parte, con la llegada de las primeras vacunas contra la COVID-19, se giraron conforme a las instrucciones que se les dieron a los directores de hospitales para qué se seleccionará al personal que estaba en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), porque son las personas que colaboran en estas salas y también se exponen a contraer el virus. Según el último reporte que se ha tenido es que algunos directores de hospitales al sobrarles algunas dosis aprovecharon para vacunar a otro recurso.

La secretaria de salud realizó una planificación y solicitó listados del personal de primera línea porque personas que trabajan en tres lugares donde se atienden a los pacientes por COVID-19 en los hospitales públicos, Seguro Social y en hospitales privados. De igual manera, se pidieron los listados para que se tuviera control de estos empleados y pudiéramos aprovechar más la vacunas.

Foto: Secretaria de Salud Honduras

“Había que ser conscientes que solo eran cinco mil dosis para 2,500 personas, sin embargo, todos querían vacunarse, entonces la Secretaría de Salud decidió priorizar a quienes vamos a colocarle la vacuna” manifestó la ministra de Salud, Alba Consuelo Flores.

Además, agregó la funcionaria de salud «la vacunación es una cuestión de ética y de valores porque hay que aprender a ser solidarios con los trabajadores que están en primera línea. Si una persona no está en la sala de cuidados intensivos no tiene por qué irle a quitar esa oportunidad a alguien que corre mayor riesgo al tratar a pacientes delicados de salud a causa del virus».