Honduras ha experimentado una transformación significativa en su sistema financiero gracias a la evolución de la digitalización en los últimos años, dado al aumento en el uso de dispositivos móviles que nos dan accesibilidad a mantener distintos hábitos de consumo financiero.
Esto nos permite tener fácil acceso a créditos, pagos electrónicos y plataformas de dinero móvil, permitiendo que más personas, incluso fuera del sistema bancario tradicional, puedan gestionar sus finanzas de forma rápida y segura, sin embargo, esto necesita la preparación tanto de los usuarios como de las plataformas que ofrecen estos servicios.
Inclusión segura
La educación financiera digital va más allá de saber utilizar una aplicación, ya que requiere comprender conceptos como tasas de interés, endeudamiento responsable, ahorro automatizado y lectura crítica de términos y condiciones, permitiendo a los usuarios tomar decisiones informadas y evitar prácticas de riesgo, como compartir cuentas o aceptar préstamos sin verificación.
La Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) ha dado pasos importantes para adaptar la regulación financiera a la era digital. Honduras cuenta con un marco legal en evolución que establece estándares mínimos de protección al usuario, lo que permite diferenciar a las plataformas formales de aquellas que operan fuera de la supervisión.
Buscar servicios financieros digitales formales y regulados ofrece múltiples beneficios cómo:
- Condiciones claras y transparencia en los procesos.
- Seguridad respaldada por tecnología confiable.
- Protección legal ante posibles irregularidades.
- Mejores prácticas en atención al cliente y gestión de cobros.
- Posibilidades reales de crecimiento y bancarización.

Responsabilidad compartida
Así como las plataformas deben ofrecer seguridad, transparencia y una experiencia educativa, los usuarios también tienen un rol activo en su protección. Actualizar aplicaciones, activar notificaciones de movimientos, no compartir códigos de autenticación y verificar siempre los canales oficiales, son acciones básicas para navegar con seguridad en el entorno financiero digital.
La transformación financiera digital en Honduras ya es una realidad. Para que este cambio sea verdaderamente inclusivo y sostenible, debe estar acompañado de una ciudadanía informada, empoderada y consciente de sus derechos y deberes financieros.