La Alcaldía de Tegucigalpa ha lanzado un plan para modernizar el transporte en la ciudad, comenzando con 500 buses que serán equipados con tecnología de punta. El alcalde Juan Diego Zelaya explicó que el objetivo es que el servicio deje de ser un dolor de cabeza y se convierta en un sistema seguro y rápido para todos los capitalinos.
Uno de los cambios más importantes es que ya no se usará dinero en efectivo para pagar el pasaje, sino una tarjeta electrónica. Al eliminar los billetes dentro de los buses, las unidades dejarán de ser atractivas para los ladrones, lo que reduce el riesgo de asaltos y mejora la seguridad de los pasajeros.

Además, cada bus llevará cámaras de vigilancia y un rastreador GPS, que estarán conectados a un centro de control. Esto permitirá que las autoridades vean en tiempo real lo que sucede dentro de la unidad y, en caso de cualquier emergencia, pueden avisar de inmediato a la Policía para que actue rapido.
Gracias a este sistema de rastreo, también se podrá vigilar que los conductores cumplan con sus rutas y no se salten las paradas. Con esta tecnología, en un futuro cercano los usuarios podrán saber exactamente por dónde viene su bus y cuánto tiempo falta para que llegue, ayudándoles a planificar mejor sus viajes.
Este proyecto es un esfuerzo conjunto entre la Alcaldía, los dueños de los buses y la Policía Nacional. Durante la presentación, se mostró una unidad que ya tiene todo el equipo instalado para demostrar que el plan está listo para arrancar y dignificar el transporte público en la capital.






















