La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) se caracteriza por esa resiliencia que tiene como institución educativa y en cada uno de sus estudiantes, buscando destacar siempre en el ámbito internacional, logrando en esta ocasión resaltar en el Ranking de Universidades del SCImago Institutions Rankings (SIR) gracias a su desarrollo científico.
La Máxima Casa de Estudios se ubicó en el puesto 1,808 a nivel mundial y mejoró 173 posiciones en comparación con 2025, compitiendo entre 25,000 instituciones de educación superior que fueron tomadas en cuenta para el SIR.

Con este dato, la UNAH no solo mantiene el primer lugar a nivel nacional, sino que también se posiciona como la segunda mejor universidad de Centroamérica, superada únicamente por la Universidad de Costa Rica (UCR) y entre las 60 mejores de Latinoamérica, obteniendo el puesto 56 entre más de 400 instituciones evaluadas.
Según expresó el rector de la UNAH, Odir Fernández: “Hoy estamos viendo los frutos de lo que sembramos; la cosecha ya se está dando. El esfuerzo, la inversión, el trabajo y el compromiso nos han permitido obtener estos resultados. Sin embargo, esto no significa que debamos confiarnos, porque cada vez debemos exigirnos más”.

¿Cómo se mide el ranking mundial SIR?
La institución nacional aclaró en un comunicado que, “es el resultado de indicadores verificables, entre los que se miden producción científica en revistas de excelencia internacional, impacto de las publicaciones mediante citaciones académicas, altos niveles de colaboración en redes internacionales de investigación, desempeño en múltiples áreas del conocimiento, impulso al desarrollo tecnológico e innovación y presencia digital institucional y visibilidad global”.
El ranking SCImago, como tal, evalúa a las universidades en tres dimensiones: investigación (50%), innovación (30%) e impacto social (20%). “Dentro de ese universo altamente competitivo, la UNAH mejoró sus posiciones en las tres dimensiones a nivel mundial y regional”, donde según aclararon.
Esta mejora en la calidad educativa también se ve impulsada por una mayor inversión general, nuevos instrumentos de financiamiento, becas y fondos concursables, además de un crecimiento notable en proyectos y publicaciones científicas, que demuestra también una oportunidad de crecimiento para cientos de hondureños.









