¿Cómo afectará el posible fenómeno “Niño Godzilla” a Honduras?

Honduras se mantiene en alerta ante la posible formación de un “Niño Godzilla”, una versión extrema del fenómeno de El Niño que podría impactar con fuerza al país en los próximos meses, principalmente con sequías prolongadas y altas temperaturas.

De acuerdo con el experto en cambio climático, César Quintanilla, los modelos más recientes reflejan un panorama preocupante. “Comenzamos esta nueva semana con malas noticias, porque la última actualización sobre las aguas del Pacífico, en la región 3.4 del Niño, nos dice que podríamos tener un super-El Niño”, advirtió.

El especialista explicó que el calentamiento del océano ya muestra señales claras de aceleración. “Todas las actualizaciones en los modelos europeos están apuntando a un calentamiento rápido, que tendrá una repercusión a nivel global”, señaló, haciendo énfasis en que este comportamiento es la base para el desarrollo del fenómeno.

Según Quintanilla, de mantenerse esta tendencia, el evento podría consolidarse en los próximos meses. “A mitad de julio ya tendríamos un desarrollo del fenómeno de El Niño, con tendencia a agravarse”, afirmó, lo que encendería las alertas en regiones altamente vulnerables como Centroamérica.

En el caso específico de Honduras, el impacto sería significativo. “Particularmente en nuestra región, el impacto será en cuanto a sequías prolongadas; atención con ello”, advirtió el experto.

Estas condiciones podrían traducirse en una reducción considerable de lluvias, afectando directamente al Corredor Seco y a miles de familias que dependen de la agricultura. A esto se sumarían temperaturas más elevadas, escasez de agua y posibles afectaciones en la seguridad alimentaria.

El posible desarrollo de este fenómeno ocurre en un contexto de cambio climático, lo que intensifica sus efectos. “En los años anteriores en los que hemos tenido este fenómeno, se registraban temperaturas más frías; ahora, El Niño encontrará un planeta más caliente”, explicó Quintanilla, subrayando el riesgo de impactos más severos.

Ante este panorama, expertos recomiendan mantener un monitoreo constante y reforzar las medidas de prevención, especialmente en el uso del agua y la preparación de las comunidades más vulnerables, frente a un fenómeno que podría marcar el clima en Honduras durante 2026.