En un paso crucial para combatir la violencia de género y proteger los derechos humanos en el occidente de Honduras, el municipio de Gracias inauguró de forma oficial su nueva Casa Refugio. Este espacio está diseñado para ofrecer resguardo seguro, atención integral y acompañamiento digno a mujeres sobrevivientes de violencia y a aquellas en situaciones de extrema vulnerabilidad.
El nuevo centro no solo busca ser un techo temporal, sino un salvavidas para las mujeres que se ven obligadas a huir de sus hogares para proteger sus vidas. Bajo un lema de igualdad y no discriminación, la Casa Refugio brindará asistencia especializada a un amplio sector que incluye a las mujeres migrantes, retornadas, refugiadas, desplazadas internas y sobrevivientes del delito de trata de personas.
El acto inaugural contó con la participación de la titular de la Secretaría de Estado en el Despacho de los Asuntos de la Mujer (SEMUJER), quien resaltó el impacto de la obra en la comunidad.
“Hoy es un día de enorme trascendencia para Gracias. Esta Casa Refugio representa mucho más que una infraestructura; representa una decisión política y humana que les dice a las mujeres: no están solas”, expresó la ministra durante su intervención.

Foto: LA TRIBUNA
Como ente rector de las políticas públicas de género en el país, SEMUJER mantiene la tarea de diseñar, monitorear y evaluar las estrategias destinadas a erradicar la violencia contra la mujer, coordinando esfuerzos a nivel nacional para que proyectos como este se repliquen y fortalezcan.
La creación de este refugio es una iniciativa directa de la Corporación Municipal de Gracias, liderada por el alcalde José Mario Cálix. Con esta obra, el gobierno local deja en claro su voluntad política para priorizar la seguridad ciudadana con un enfoque de género, robusteciendo las redes comunitarias de apoyo y respuesta inmediata.
La apertura de este espacio (registrada bajo el acta informativa No. 017-2026) ocurre en un momento crítico para el país, donde las estadísticas de femicidios y agresiones basadas en género demandan acciones urgentes. La Casa Refugio de Gracias se suma así a los esfuerzos urgentes de prevención, protección y acceso a la justicia que las mujeres hondureñas necesitan.





















