Una de las tradiciones más catrachas que existen en las fiestas de Navidad y fin de año es recibir el año nuevo con las 12 campanadas en la Comayagua eterna. Ciudad colonial que jamás pierde su encanto y su magia.
El origen del reloj:
Es un honor para todos los hondureños recibir la hora del reloj más antiguo de América. Y el cuarto más antiguo del mundo. Fue construido en el año 1100 por los moros (árabes), en 1492 al ser expulsados de España, tomaron el reloj como botín de guerra.

El Duque de Cocentaina fue el primer propietario, se lo regaló a Fray Jerónimo de Coreia, según la historia le dijo: “Te regalo mi reloj árabe de la Alhambra, Sevilla para que lo pongas en tu catedral cuando la construyas”.
El reloj llega a Santa María de Comayagua como un regalo del Rey Felipe III en la época de la colonia.
La Fiesta:
Sin duda es una de las tradiciones más recientes de los hondureños, es una fiesta de calidad mundial sin lugar a dudas. Inició hace 16 años para recibir el nuevo siglo. Impulsado por el alcalde Carlos Miranda y la fiesta de las “12 campanadas” se quedó enraizado en el pueblo de Comayagua.
Este año ha sido impulsado por la Marca País y el espectáculo llenó todas las expectativas.

Puede ser una de las prácticas más recientes para los catrachos, sin embargo cada año son más los que van como turistas a ver y escuchar sonar las campanas de la Catedral para recibir el año nuevo.
La cobertura periodística se encarga de transmitir por varias televisoras a todo el país este evento. De hecho fue enlazado por 27 cadenas televisivas y la cadena internacional Univisión se hizo presente.

























