¡Tanta paja de la Fiscalía! ¿Y al fin era calne de cablo o de pelo?

Una muestra más que la justicia hondureña anda para “los perros”. Luego de que sus voceros dijeran irresponsablemente que “Tenemos indicios que aquí consumen carne de perro” (solo les faltó decir que eran aguacateros), la Fiscalía se ha llamado al silencio en el caso del restaurante chino de la Torocagua.

Nos referimos al restaurante Tao Yauan, cuyo dueño, un chinito llamado Simón, indignado decía “Es calne de cablo, es calne de cablo, no de pelo”.

La torpeza fiscal hizo que las ventas en los restaurantes chinos se viniera abajo, perjudicando a sus dueños y empleados.

¿Quién les pagará los daños ocasionados? ¡NADIE!

Porque aquí, jueces, fiscales, policías, funcionarios, etcétera, meten las patas y parte sin novedad.

El Ministerio Público ya tiene el dictamen de las pruebas realizadas a la carne pero lo maneja bajo secretividad. O sea: primero exponen en público a los restaurantes chinos, y ahora están con pajas para dar a conocer la verdad.

Aunque no descartemos que hagan un chanchuyo y no salgan con otro cuento. ¡Qué perrada!