Entre el 2007 y 2016, el empleo abusivo de las armas de fuego ha dejado un saldo de 13 víctimas diarias, eso equivale a un muerto cada dos horas aproximadamente, esto según datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), Roberto Herrera Cáceres.
Los registros estadísticos identifican las armas de fuego como el principal “instrumento de muerte” en el país, que entre el 2007 y el 2016 (10 años) dejó como saldo cerca de 45 mil 700 personas muertas, que representan alrededor del 80 por ciento de los homicidios cometidos en el país durante este periodo, que se estima fue de 56 mil 800.
Según el ente estatal de derechos humanos, Roberto Herrera las armas de fuego se han convertido, en los últimos años, en instrumentos de muerte que tiñen de rojo el territorio nacional y a diario dejan luto y dolor en decenas de familias hondureñas.
“Nos están privando no solamente del concepto fundamental de esta sociedad y de este Estado, que es proteger la dignidad humana, sino que también del recurso humano que se necesita para transformar el país”, señaló.
El índice más alto de muertes por armas de fuego se registró entre el 2011 y el 2012, años en los cuales alrededor de 16 personas perdían la vida diariamente, es decir, una víctima cada 88 minutos.
Sin embargo, la situación cambió en los últimos dos años (2015 y 2016) al registrarse un promedio diario de 11 víctimas, lo que equivale a una persona cada 136 minutos, es decir, que cada 2 horas y 16 minutos se reporta un hecho violento con arma de fuego.
A los datos mencionados se les debe sumar que en los primeros seis meses del 2017, se registraron alrededor de 2000 homicidios de los cuales se estima que el 72 por ciento fueron víctimas de las armas de fuego, es decir, 8 diarias o una víctima cada 3 horas.
Ante esta problemática, el organismo humanitario urgió revisar y reformar la ley de portación de armas de fuego y crear los mecanismos que permitan controlar las miles de armas ilegales que estarían circulando en el país.
La Ley de Portación de Armas autoriza que cada ciudadano tenga en su poder hasta cinco armas de fuego comerciales,
Informes relativos a la tenencia y portación de armas indican que, en Centro América, estarían circulando alrededor de 3 millones de armas de fuego, de las cuales dos de cada tres serían portadas ilegalmente.





















