¡No más impunidad! Asesinos de manifestantes y de policías deben ir a la cárcel

Toda muerte duele. Ya sea si fue un fusil militar el que disparó la bala asesina, o fue una mano civil la que lanzó la bomba molotov que acabó con la vida de un policía.

No es una competencia. Tampoco es para especular. Lo real es que valiosos hondureños han perdido la vida y el Estado -gobierno de JOH-, está en la obligación de mandar a los culpables a la cárcel.

Ya se contabilizaban 28 muertes confirmadas de ciudadanos a manos de las Fuerzas Armadas de Honduras (en especial de la Policía Militar de Orden Público), según afirma el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh).

Los asesinatos  se registraron en  ciudades de Tegucigalpa, Francisco Morazán; Choloma y San Pedro Sula,  Cortes;  Olancho; La Ceiba, Atlántida; Catacamas, Olancho; Agua Blanca Sur, Morazán y  Olanchito  en el departamento de Yoro, entre otros.

En la lista están tres policías que han perdido la vida (dos emboscados en Olancho y uno en El Progreso).

Asesinados en Honduras_represión_militares_2017

Según Bertha Oliva, coordinadora general del Cofadeh la situación y la cantidad de muertos está llegando a ser algo más que preocupante y afirma que comenzó desde las elecciones primarias.

“Este problema no solo es algo de este año, es algo que el Cofadeh viene registrando desde antes de las elecciones primarias, en la que previo a ellas se asesinaron 8 personas que eran líderes de partidos políticos, ya sea del Nacional, Liberal, DC y de la Alianza”

Sin embargo, el día 26 de noviembre todo parecía que se desarrollaría en tranquilidad, según Oliva, pues según el trabajo de campo que realizó Cofadeh, el pueblo salió decidido a votar ese domingo en una mayor cantidad.

“Todo iba bien, el pueblo iba a las urnas con alegría a votar, nosotros nos percatamos de eso, pero todo este problema comenzó desde el momento que extrañamente decidieron cerrar las urnas a las cuatro de la tarde. ¿Cuándo en la vida había sucedido algo así? Si siempre se cierran  las seis de la tarde, esto provoco enojo de parte de los pobladores”, nos comentó Oliva.

Oliva asegura que fue en la suspensión de las garantías constitucionales o toque de queda que se dio lugar a todas las muertes.

“Desde el 1 de diciembre que comenzó el toque de queda al martes 5 de diciembre confirmamos 18 muertes: 14 de manifestantes a manos de la PMOP y 2 policías que murieron en Olancho, al sábado 16 de diciembre la suma aumentó a 22 y para este viernes ya tenemos contabilizado 28 muertes, todas confirmadas, pero sabemos que existen más que aún no hemos podido confirmar”. acotó Oliva.

Una de las victima fue la joven Kimberly Dayana Fonseca, de apenas 19 años, quien, según sus familiales, fue asesinada a manos de Militares  de una herida de bala en la cabeza en la Residencial Honduras de Tegucigalpa el 1 de diciembre.

Karla Sosa, tía de la estudiante fallecida, confirmó que Kimberley “estaba donde una amiga y cuando empezaron a disparar, pensó que su hermano andaba ahí en el relajo, aunque en realidad éste estaba donde la novia. Cuando ella fue a buscarlo, el tiro la alcanzó a ella, los militares dispararon”, comentó Sosa a El Heraldo.

Kimberly Dayana Fonseca

Foto: Kimberly Fonseca (19) era estudiante del Instituto Técnico Honduras.

Ayer falleció un agente de la Policía Nacional. Amikin Ramírez fue herido hace una semana durante una protesta que se realizaba en El Progreso, Yoro. Fue trasladado de inmediato a un hospital de de San Pedro Sula, donde era atendido.

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FOTO: El policía Amikin Ramírez fue asesinado por manifestantes de la Alianza Libre-PINU.

El agente Ramírez fue impactado en su cabeza por una bomba molotov cuando intentaba detener una turba que pretendía prenderle fuego a la posta policial.

La bomba le destruyó el casco que portaba.

Otra de los asesinatos fue el de Eric Javier Montoya Cruz (de 28 años), estudiante de Derecho en la UNAH, en la calle de la residencial “Francisco Morazán”, en donde había un grupo de personas en la protesta social que se denominó “el cacerolazo” contra la imposición del toque de queda.

Eric y su familia estaban en casa, pero el joven le dijo a su abuela que iría a comprar, y ella le advirtió que no saliera.

Eric Javier Montoya Cruz 2

Foto: Eric salió a la pulpería a comprar pero encontró la muerte, estudiaba Derecho en la UNAH. 

A las 8:45 pm, en la zona, disparos de fusiles se escucharon, pues agentes militares habían ingresado a la colonia. Dos disparos impactaron en la humanidad de Erick Javier Montoya Cruz. Con una herida en el pecho y otra en el costado izquierdo, fue llevado al Hospital Escuela, pero antes de ser ingresado lo declararon muerto.

Eric Javier Montoya Cruz abuela

Foto: Doña María, abuela de Erick, clama justicia. Antes, una nieta suya murió en medio de un enfrentamiento entre mareros y policías.

“Yo quiero que se haga justicia, que la muerte de mi hijo (así llama a Erick), no quede en la impunidad”, afirmó  doña María de 63 años, quien comparte una pequeña vivienda junto a doce miembros de la familia.

Ella es la abuela de Eric, pero desde los cuatro años lo crió al fallecer la madre.

Eric era primo de Alison Cruz, de 18 años, quien, 47 días antes perdió la vida tras ser impactada por una bala en un enfrentamiento entre policías y supuestos delincuentes, en la colonia El Pedregal de esta ciudad.

Yareth Gonzalez, de 15 años de edad, se convirtió en la décimo tercer víctima mortal, hecho ocurrido en la aldea Agua Blanca Sur, El Progreso, Yoro.

De acuerdo a los hechos narrados por los manifestantes, el día lunes 4 de diciembre mantenían desde tempranas horas de la mañana una toma en dicha aldea, interrumpiendo el paso vehicular entre los municipios de Santa Rita y El Progreso.

Yareth Gonzales se encontraba en su residencia, muy cerca de donde se realizaba la protesta, y cuando escuchó el relajo producto de los disparos, salió a ver lo que pasaba con tan mala suerte que un proyectil fue a impactar en su cabeza.

El joven herido fue trasladado al hospital público de El Progreso pero en el camino falleció.

Dramático fue el vídeo que captaba cuando el joven Cristian Fúnez, de 26 años, que se manifestaba contra la declaratoria oficial del Tribunal Supremo Electoral que da a JOH como ganador de las elecciones del 26 de noviembre, caía asesinado por disparos realizados -según sus familiares-, por militares.

“Los Policía Militar andan con las armas y la orden de matar, en esta dictadura la orden es matar al pueblo y ellos seguir robando a sus anchas”, escribió un primo de la víctima en las redes sociales.

Cayó en el Bulevar del Norte. Al igual que los demás asesinatos, el de Cristian sigue en la impunidad.

asesinado

Entro otros de los fallecidos Jesús de María Sánchez (49), recibió un impacto de bala el 30 de noviembre y falleció el 05 de diciembre en San Pedro Sula; Katherine Nicolle Bonilla (14) en Choloma; y José Fernando Melgar (16)producto de los disparos  cayó al vacío desde el puente del Río Danto de La Ceiba y falleció cuando lo trasladaban a un centro asistencial.

Ver: Dramático vídeo de joven asesinado de balazo; acusan a militares