Miren la cara de este hombre… Olvídense de los que saquearon el Seguro Social o del que salió empujando la carretilla cargada de millones del Banco Central.
A la par de don Salvador Ávila, Callejas, Hawit y el hijo de Pepe son angelitos, y los que vendieron pastillas con harina al Seguro Social son como adolescente juguetones.
¡Ya en serio! Es indignante encontrarse con noticias como ésta en las que un anciano inofensivo de 97 años ha sido capturado por la Dirección Policial de Investigación (DPI), por desobediencia.
Ocurrió en la aldea La Empalizada, Juticalpa, Olancho.
“El indiciado no se presentaba a los tribunales por razones de salud y su avanzado estado de vejez. El abuelo será llevado a los juzgados de esa localidad para que responda por ese delito, quien afirma que no recuerda que delito cometió tras levantarse de su lecho de enfermo”, escribió Gilberto Ríos en sus redes sociales.
Así es la “justicia” en Honduras: una víbora que le clava sus colmillos a los más humildes, pero que se culebrea y baila ante los poderosos.


























