Sabrá Dios, como se lo dicen en una conversación por WhatsApp, cuántas personas fueron víctimas de los abusos sexuales del padre German Flores. Si las acusaciones son ciertas, esperamos que los jerarcas de la iglesia Católica no lo protejan con la excusa de “que todos somos humanos y cometemos errores”.
Las acusaciones son serias y él parece aceptarlas en una conversación por WhatsApp. Nosotros no somos quiénes para juzgarlo o no, pero si es culpable, debe ir a la cárcel. El prestigio del catolicismo en Honduras está en juego.
Esperamos que los púlpitos retumben este fin de semana y no salgan con sermones tibios y acomodados. ¡Amén!





























