Mientras el problema de la corrupción sigue siendo algo grave en Honduras, las bajadas de canasto entre Luis Almagro (secretario general de la inoperante y circense Organización de Estados Americano) y Juan Jiménez Mayor (ex vocero de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras, Maccih), sigue la orden del día.
¿Qué pecado hemos cometido en Honduras que de todas las personas honorables y honestas del mundo nos vino a tocar la “buenas suerte” que estos dos tipos nos “ayuden” a combatir a los corruptos?
En lugar de agarrar al toro por los cuernos, Almagro y Jiménez Mayor se han dedicado en los últimos días a estarse agarrando de las greñas, demostrando lo inflado que están del ego.
Para usar el Twitter sí son buenos, acusándose de todo, en una penosa bajada de canastos, o como dos viejas pedorras y chismosas que se atacan mutuamente por cuestiones triviales.
¿De qué nos sirve que estos dos personajes se den en la madre? ¿Eso reduce los índices de corrupción?
Qué pobreza, pues en lugar de demostrar elegancia y debatir con altura, se han dedicado a sacarse los trapos al sol, descubriendo una pobreza y bajeza que a todo el mundo ha sorprendido.
A ver con qué otro show nos salen en los próximos días… u horas los señores Jiménez Mayor y Almagro…

FOTO: La portada de diario El Heraldo retrata el circo de los altos funcionarios de la OEA.





















