¿Ya no hay miedo al COVID-19? Hondureños haciendo fiestas durante la pandemia

Fuente: La Vanguardía

Honduras y el mundo siguen atravesando uno de los momentos más difíciles de los últimos años. La crisis sanitaria sigue cobrando miles de vidas, pero al parecer las muertes no han tocado la sensibilidad de cierta parte de la población hondureña, que siguen realizando actos que ponen en riesgo su integridad y la de sus familiares.

Recientemente por medio de las redes sociales, se han publicado una gran cantidad de fotos y videos, donde se pueden observar a decenas de personas volviendo a retomar la vida nocturna. Varias fiestas se han venido realizando, sin contar con las medias de bioseguridad necesaria.

Fuente: El País

Sin mascarilla, sin la distancia requerida y sin ninguna otra medida, ciudadanos han retado al virus, poniendo en evidencia que la falta de amor propio y amor a sus familias, pesa menos a la hora de ir a este tipo de fiestas que no traerá ningún beneficio.

Cabe recalcar, que hasta la fecha Sistema Nacional de Gestión de Riesgo (SINAGER), confirma un total de 93,214 casos, 2,263 muertos y 37,996 recuperados. Esto sin contar con las personas que adquirieron el virus y deciden tratarse por medio de su médico de cabecera.

Fuente: Hola News

Autoridades han confirmado que un aproximado de 50 mil personas aún mantienen el virus activo en su cuerpo. Si estos datos no los atemorizan, ya nada lo hará. Muchos al principio estuvieron respetando todas las medidas, pero la desesperación por salir y retomar la vida “normal”, ha causado que muchas personas pierdan el miedo a la enfermedad.

La ciudadanía ha bajado la guardia; cada vez es mayor la cantidad de personas que salen a las calles sin mascarilla. ¿Por qué? Las personas creen que, porque les dio una vez no les volverá a dar. Cabe señalar que esta enfermedad no es como la varicela, los casos de reinfección se están dando y debido a esto podrían fallecer más personas.

Según datos brindados por científicos, los anticuerpos del virus son detectables hasta tres meses después de la infección. Sin embargo, y de manera automática como ocurre con otro tipo de virus, los anticuerpos con el tiempo se van reduciendo poco a poco, dejando al cuerpo vulnerable.

Es por eso que cada uno de nosotros tiene que hacer conciencia y tratar de cuidarse en todo momento. Recuerden que esta enfermedad no ve clases sociales o género, afecta a todos por igual y puede cobrar la vida de un familiar o de un amigo. No lo olviden, siempre denle prioridad a su salud y a la de sus seres queridos. Si seguimos los sencillos pasos del uso de mascarilla y un constante lavado de manos, podremos salir adelante.