Posadas navideñas: La tradicional celebración para recibir la llegada del niño Jesús

Foto: Cortesía

La Navidad es una temporada de amor, felicidad y unión, momentos que son marcados por el mismo espíritu navideño y se ven reflejados en distintas tradiciones, gastronomía y costumbres, que hacen de esta época del año, la mejor de todas para la mayoría de personas, buscando la oportunidad para reconciliar su corazón.

Dentro de estas tradiciones, encontramos las posadas, que son un festejo que se ha adaptado a la navidad catracha convirtiéndose en una tradición, que se llevan a cabo nueve días antes de la Navidad, es decir del 15 al 23 de diciembre, esperando con alegría el nacimiento del niño Jesús.

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Origen de las posadas

Las posadas navideñas llegaron a Honduras en el siglo XVI (16), con la presencia de misioneros que tenían fines de profetizar la religión católica, llegaron a México a impartir las creencias de los aztecas la fe en Jesucristo, que de paso aprovechaban en transferir sus creencias en medio de las fiestas que en aquel entonces eran festejadas por los aztecas, con el paso del tiempo, fueron sustituidas por el cristianismo.

Fue en 1587 cuando se realizaron las primeras posadas en México y así fue extendiéndose a toda América Latina, siendo organizadas en un principio por los sacerdotes que reunían a la población en el atrio de las Iglesias y conventos, las posadas tomaban gran populismo en medio del Santo Rosario que nunca faltó en las celebraciones.

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El nacimiento del niño Jesús

En una noche de hace muchos años, el Ángel Gabriel visitó a la joven María para darle la buena nueva de que en su vientre llevaba al hijo de Dios, un niño que tendría que ser llamado Jesús, a pesar del miedo de ella por pensar que José, su esposo, no le creyera, el arcángel regresó para manifestarle la noticia a José.

Asimismo, una noche fría de un 24 de diciembre, ambos futuros padres iban de camino a Belén para registrar el nacimiento de su futuro hijo, José iba a pie junto a María, que estaba a punto de dar a luz, iba sentada en un burro, de repente, un señor de buen corazón les prestó su establo para que pasaran la noche, calientes y cómodos.

El 25 de diciembre, fue la buena noticia del nacimiento del niño Jesús, que sería el hijo de Dios que venía a salvar al mundo, que recibió días después, la visita de los Reyes magos Melchor, Gaspar y Baltazar, porque venían siguiendo la estrella en el desierto que les indicó el nacimiento del salvador.

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¿Cómo se celebran las posadas?

Primero debes saber que cada uno de los nueve días representa un valor como la fortaleza, caridad, humildad, confianza, desapego, justicia, pureza, alegría y generosidad, por lo que un grupo de personas carga la imagen de María y José, cantando villancicos en su recorrido mientras llegan a la casa destinada.

Cuando ya están en su punto, las personas que se encuentran por fuera comienzan a cantar, “en el nombre del cielo, os pido posada, pues no puede andar mi esposa amada”, a lo que, los de adentro contestan, “aquí no es mesón, sigan adelante pues no puedo abrir, no vaya a ser un tunante” y así corean cinco versos más, hasta ingresar al hogar.

Seguidamente, una vez celebrado el acto religioso, donde se leen citas bíblicas, se acompaña de villancicos tradicionales junto a múltiples instrumentos, se acostumbra a dar un pequeño refrigerio como sándwich, tamales, café, torreja, como forma de agradecimiento por haber llevado la palabra a la casa.

De esta manera, muchas personas festejan con alegría y fe la llegada del niño Salvador, creando la antesala para noche buena, en medio de villancicos, espíritu navideño  y deliciosa comida que se han hecho una hermosa tradición en el país.