Ahora sí, todo está claro en el camino alterno de la Selección Nacional de Honduras en su “posibilidad” de poder disputar el repechaje rumbo al Mundial 2026, luego de que la justicia de Surinam resolviera el conflicto institucional que mantenía en vilo su participación internacional.
Durante varias semanas, la H se mantuvo a la expectativa tras que Surinam fuera sancionada por la FIFA, luego de que un tribunal civil de ese país congelara las cuentas bancarias de la Federación de Fútbol de Surinam (SVB) en una disputa legal derivada de sus elecciones internas.
Esto daba, de forma muy remota, pero posible, una opción para Honduras en el camino mundialista. Sin embargo, el panorama quedó completamente aclarado cuando un tribunal civil surinamés falló a favor de la SVB, ordenando el cierre del caso y el levantamiento del embargo financiero. Además, el órgano judicial se declaró incompetente para seguir interviniendo, al considerar que la disputa debía resolverse por las vías correspondientes dentro de la justicia deportiva.

Esta resolución la FIFA ya no tiene razones para proceder, ya que uno de los motivos más graves para una desafiliación es la injerencia prolongada de tribunales civiles en asuntos del fútbol, algo que quedó descartado con el fallo.
Con ello, Surinam mantiene su cupo en el repechaje intercontinental como representante de Concacaf y enfrentará a Bolivia el próximo 26 de marzo de 2026, en un partido que se disputará en México.
Para Honduras, la decisión confirma un desenlace amargo, tan amargo como ese gol que nunca entró en el duelo con Costa Rica. No hay boleto por milagro o de última hora, ni castigo administrativo que cambie el destino. La H queda otra vez oficialmente fuera del Mundial 2026 por lo que debe, dar vuelta a la página y enfocarse en la Copa del Mundo de 2030.




























