La Comisión de Disciplina de la Liga Nacional confirmó una fuerte sanción contra el técnico de Marathón, Pablo Lavallén, luego de los incidentes y declaraciones posteriores al duelo ante Real España en la jornada 4.
El entrenador argentino fue suspendido por cuatro partidos y además deberá pagar una multa de 20 mil lempiras, durante ese periodo no podrá dirigir desde el área técnica ni ingresar a los estadios donde se disputen los compromisos oficiales de su equipo.

La resolución se tomó tras analizar el informe arbitral y los acontecimientos registrados al finalizar el encuentro, que termino 1-0 a favor del Real España. El partido quedó marcado por la polémica jugada del gol invalidado a Carlos “Chuy” Pérez, acción en la que la asistente Lourdes Noriega señaló fuera de juego, una decisión que generó fuertes cuestionamientos por parte del cuerpo técnico verdolaga.
En conferencia de prensa, Lavallén lanzó críticas directas al arbitraje, declaraciones que ahora le pasan factura en el plano disciplinario. La tensión escaló aún más cuando la dirigencia de Marathón también arremetió contra la Comisión de Arbitraje y el exárbitro Benigno Pineda, insistiendo en la necesidad urgente de implementar el VAR en el fútbol hondureño.

¿Por qué fue tan severo el castigo?
Aunque la expulsión en la cancha solo le costó un juego, la Comisión fue implacable con el análisis de su comparecencia ante los medios. Según el acta, las palabras de Lavallén donde alzó la voz bajo el lema de “¡basta!”— fueron calificadas como “inaceptables” y contrarias a los valores de la Federación de Fútbol de Honduras.
“Tales conductas pudiesen alterar los ánimos en los aficionados, conllevando incidentes que pongan en riesgo la integridad física de las personas”, dicta parte del contundente comunicado.
La resolución subraya que las críticas traspasaron la frontera de lo deportivo para convertirse en declaraciones que atentan contra la moral y el orden, dejando al “Monstruo Verde” sin su guía en el banquillo para las próximas jornadas clave del torneo.
La sanción representa una baja sensible para el conjunto sampedrano en un tramo clave del campeonato, justo cuando el torneo comienza a tomar forma en la tabla de posiciones. Mientras tanto, el debate sobre el arbitraje y la tecnología en la Liga Nacional vuelve a encenderse tras otro clásico que deja más preguntas que respuestas.





























