En las últimas semanas, redes sociales y plataformas de video se han llenado de publicaciones que anuncian un supuesto “espectáculo celestial único en la vida” o un “desfile planetario” previsto para el 28 de febrero de 2026.
Según estos contenidos virales, seis planetas Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se alinearían perfectamente en el cielo nocturno, formando una fila visible desde la Tierra. Sin embargo, la realidad científica es diferente a lo que circula en internet.
De acuerdo con el Departamento de Astronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), aunque sí existe un evento astronómico en esa fecha, no ocurrirá una alineación planetaria visible como se ha difundido en redes sociales.

¿Qué sucederá realmente el 28 de febrero?
Para ese día, los planetas Marte, Venus, Mercurio, Saturno y Urano estarán en conjunción solar, lo que significa que se encontrarán en la misma línea de visión del Sol vista desde la Tierra.
Esta posición provoca que el intenso brillo solar impida observarlos, ya que quedarán prácticamente ocultos por la luz del Sol durante el día. Simulaciones realizadas mediante el programa astronómico Stellarium muestran que, al eliminar artificialmente el brillo solar, es posible apreciar la ubicación real de los planetas; sin embargo, en condiciones normales de observación estos no serán visibles desde nuestro planeta.
¿Entonces qué se podrá observar desde Honduras?
Aunque no habrá una alineación planetaria como la que se ha viralizado, el cielo nocturno del 28 de febrero seguirá ofreciendo un atractivo panorama astronómico.
Durante esa noche, el planeta Júpiter destacará por su intenso brillo y podrá observarse con facilidad durante gran parte de la noche desde Honduras. Además, la presencia de la Luna en el firmamento acompañará la escena, creando una vista llamativa para aficionados y curiosos que deseen dirigir su mirada al cielo.
De esta manera, la fecha representa una buena oportunidad para observar el firmamento y disfrutar de uno de los planetas más brillantes del sistema solar sin necesidad de telescopios ni equipos especializados.





























