La Selección Nacional de Tenis de Honduras ha dado un paso firme en el World Junior Tennis Competition, logrando algo que no se ve todos los días: meterse en las finales tanto en la rama femenina como en la masculina. Después de cinco días de competencia durísima, donde se jugaron más de 50 partidos por jornada, los equipos hondureños demostraron que tienen el nivel y la garra para pelear de tú a tú con cualquiera. Este desempeño no es casualidad, sino el resultado de mantener una mentalidad fuerte y un juego constante que los ha puesto como los rivales a vencer en este torneo regional.
En la categoría de las mujeres, el equipo conformado por Warde Simón, Adriana Canahuati y Veronique Kafati ha tenido un desempeño impecable, mostrando una química y una técnica que las llevó directo a la pelea por el título contra República Dominicana. Por el lado de los varones, Mateo Lagos, Sebastián Flores y Gerardo Zúñiga no se quedaron atrás, manteniendo un ritmo alto en cada set para asegurar su lugar en la final decisiva frente a Costa Rica. Ambos equipos han sabido manejar la presión de representar al país, guiados por la experiencia de Alejandra y Alejandro Obando, quienes desde el banquillo han sabido transmitirles esa visión de exjugadores de alto rendimiento.
Lo que hace que este logro destaque aún más es el nivel de las delegaciones que participaron en el torneo. Se enfrentaron a tenistas de lugares como Puerto Rico, Jamaica, Guatemala, El Salvador y Trinidad y Tobago, entre muchos otros países del Caribe y Centroamérica. Lograr sobresalir en un grupo de naciones tan amplio y competitivo confirma que el tenis juvenil en Honduras está pasando por un gran momento y que el trabajo que se viene haciendo en las bases está dando frutos reales en escenarios internacionales.
Ahora el reto es cerrar con broche de oro y traerse los trofeos a casa. Las finales contra dominicanos y costarricenses prometen ser partidos de mucha intensidad, donde cada punto va a contar. Más allá de lo que pase en el marcador final, lo que estos jóvenes han hecho ya es histórico, porque no solo están jugando por una medalla, sino que están consolidando a Honduras como un referente del tenis en la región. El ambiente es de total optimismo y se espera que este sea el impulso definitivo para que el deporte siga creciendo en el país.




























