El primer partido de la GRAN FINAL del Apertura ni siquiera había comenzado cuando ya tenía a toda Honduras con los pelos de punta y al borde del llanto.
“¡Peralta, Peralta, Peralta!”, gritaba la hinchada del Motagua, como un homenaje a un jugador que apenas hace unas semanas insultaba en la serie de semifinales contra Olimpia: Arnold Peralta.
Si a ese momento cargado de tantas emociones le sumamos que los dos mejores equipos del Apertura estaban frente a frente, el resultado tenía que ser un partido explosivo, vibrante, de vos a vos -no de tú a tú, “puej” los hondureños hablamos de vos-, que fue jugado con veintidós pares de güevos.
Motagua y Honduras Del Progreso… ¡Qué partido el que no regalaron estos HDP´s!
Partidos como estos deberían durar 180 minutos, porque… ¡Dios mío, cuánta intensidad!
¡De qué forma han reivindicado al fútbol hondureño! Con seis goles, un taconazo mágico de Eddie Hernández y una cagadota del árbitro central Said Martínez al expulsar (por segunda amarilla), al Camellito Delgado por una barrida que ni fue brusca ni desleal.
¿Se puede pedir más?
Pero ni siquiera eso le bajó los ánimos al Honduras Del Progreso, un equipo que sólo conoce una manera de jugar: para adelante, sin miedo y sin respeto. Donde sea y contra quien sea.
Este tres a tres, que bien pudo ser cuatro a cuatro, cinco a cinco o seis a seis, fue justo, lo que ya es decir, porque si hay algo que falta en este país es precisamente JUSTICIA.
En estos tiempos de precios altos, el Ciclón y el HDP pidieron goles por media docena, porque así sale más barato.
Aplausos para Diego Vásquez y para Héctor Castellón, dos técnicos que le han dado una patada en el trasero a la mediocridad y a la especulación.
Pusieron tanta pasión ambos equipos, que el partido estaba en tiempo de descuento y las oportunidades de gol iban y venían de una área a la otra.
Al final, todos quedaron agitados: los jugadores, los entrenadores, la afición, el balón… ¡Y los recogepelotas, porque ayer sí había, y de sobra!
¡Y con las palpitaciones a mil, bum, bum, bum! ¡Así cualquiera muere fulminado de un infarto!
EL RESUMEN
LO BUENO: La entrega de Motagua y Honduras Del Progreso en lo que será una final recordada por muchísimos años.
LO MALO: El ERROR-HORROR del árbitro central al expulsar a Juan Delgado por una barrida común y corriente.

LO FEO: Ángel Tejeda tuvo la oportunidad de meter el cuarto gol al 69 pero quiso lucirse con una vaselina y se la lanzó a las manos a Licona.
EL OSO YOGUI: El error de Marlon Licona en la jugada del primer gol del HDP.

LOS GOLES
MIN. 4 Marlon Licona se viste de San Nicolás, comprometió a Junior Izaguirre con un mal saque, el capi se la entregó a Fredixon Elvir y este puso el 1 a 0 a favor del HDP.
MIN. 8 Eddie Hernández aprovechó un rechace de Woodrow West y con toque suave puso el 1 a 1.
MIN. 28 Otra vez Eddie Hernández, pero esta vez con un cabezazo seco, picado, inatajable. Era el 2 a 1 a favor de Motagua.
MIN 38. Luego de dos rebotes en el área, Franklin Morales empató para los visitantes: 2 a 2.
MIN 45. ¡El gol de la noche! Vergara envió un centro al área del HDP, el balón picó y Eddie Hernández, con un taconazo a lo Eddie Hernández, y no a lo Zlatan como no tardan en decir algunos, se la envió a Lucas Silva. El brasileño hizo el 3 a 2 con un disparo cruzado.
MIN 53. Fredixon, con toque suave y colocado de zurda, la mandó a una esquina: 3 a 3.
ASÍ SALIERON
MOTAGUA: Marlon Licona; Wilmer Crisanto, Juan Pablo Montes, Júnior Izaguirre, Marcelo Pereira, Omar Elvir; Irvin Reyna, Héctor Castellanos, Santiago Vergara; Eddie Hernández e Israel Silva.
HONDURAS PROGRESO: Woodrow West; Carlos Sánchez, Pastor Martínez, Jorge Zaldívar, Raimundo Cálix, Dilmer Gutiérrez; Juan Delgado, Mariano Acevedo, Franklin Morales; Ángel Tejeda y Fredixon Elvir.
PARTIDO DE VUELTA
Próximo sábado 19 de diciembre en El Progreso. HORA: 7 PM






