Aquella amarga Navidad blanca del 88

Llegó el famoso 24 de diciembre, la Nochebuena está a la vuelta de la esquina y la Navidad no digamos, así es la vida, para muchos este año pasó ‘volando’ y para otros fue más lento que una tortuga enyesada en la luna, lo importante es que estamos vivos y podemos seguir disfrutando de la vida.

A ver, cuando dicen 24 y 25 de diciembre automáticamente se me viene a la mente la palabra “Feriado”, pues es un momento para compartir en familia y dejar de lado el trabajo, es por ello que en el fútbol a los jugadores no se les molesta, esas fechas están apartadas.

Siempre es interesante regresar en el tiempo, así algunos recuerdan y otros conocen. En mi caso es conocer, ya que no tenía ni la más mínima idea de que en un 24 de diciembre se había disputado una final de nuestra Liga Nacional, y no cualquier final eh, hablamos de la que quizá es la FINAL MÁS POLÉMICA DE NUESTRO FÚTBOL.

Real España vs. Olimpia

Este día se cumplen 27 años de una de las finales más significativas del fútbol nacional, un encuentro y en general una llave que ha quedado marcada en los libros de historia, todo por una simple razón; la polémica.

Esa final de 1988 tenía un montón de reglas extrañas, era cuando los directivos se ponían a inventar cosas con el objetivo de encontrar el mejor sistema de competición, pero en esa ocasión se pasaron de la raya.

En pocas palabras…
El aficionado que fue al estadio tenía que llevar calculadora en mano, o al menos unos cuantos frijolitos para ponerse a contar en el suelo, pues los números iban a estar presentes sí o sí.

Aquí es donde pido su mayor atención, para que no nos perdamos en el transcurso de la lectura. Mucho ojo, porque les diré en que consistía aquella final.

¿Cómo quedar Campeón?
Sencillo, si ganabas los dos partidos te hacías de la corona, no había mucha paja, incluso ganando uno de los encuentros y empatando el otro te daba el título, el problema era cuando quedaban empatados en puntos en los dos juegos de la final.

Les pondré un pequeño ejemplo:
La final era entre el Real España y el Olimpia, entonces supongamos que estos fueron los resultados de los dos partidos.

Olimpia 1-0 Real España
Real España 5-0 Olimpia

Si vemos esos resultados en la actualidad el título sería claramente para la ‘Máquina’, pero en aquel entonces la vaina era diferente, al quedar empatados en puntos en los dos partidos no se recurría a la diferencia de goles en la serie, sino que  el galardón nacional se lo llevaría el equipo que tuviera una mejor diferencia de goles a lo largo del torneo.

Signooo

¿Qué carajos?
Sí, sé que muchos están confundidos, pero también sé que algunos recuerdan todo el relajo de aquel año. Así que les explicaré brevemente.

Si en la serie de los dos partidos había empate en puntos, se disputarían 30 minutos adicionales y si la igualdad se mantenía, se entraría a considerar el saldo de goles del torneo y solo en caso de persistir la paridad, se tomaría en cuenta el marcador global de la llave.

Hasta aquí todo claro, ahora entremos a esa famosa final para que conozcamos el resultado.

Final Liga Nacional en 1988

A la Gran Final clasificaban el líder de las vueltas regulares y el ganador de la Pentagonal Final.

El Real España ganó las vueltas regulares, realizó 36 puntos, cuatro más que sus más cercanos perseguidores, el Olimpia y el Motagua, quienes tenían 32 unidades cada uno (Ojo con este empate en puntos entre la ‘Pimpa’ y las ‘Águilas’).

Al ser el ganador de las vueltas regulares, el equipo sampedrano se había clasificado a la Gran Final, asimismo formaba parte de los cinco mejores clubes de la competencia, es por ello que también debía disputar la pentagonal final.

Ahora, un paréntesis…
¿Recuerdan que el Olimpia y el Motagua estaban empatados en puntos a final de las vueltas regulares?
Sí, les dije que cada uno tenía 32 puntos acumulados, pero por razones desconocidas, por cuestiones de orden u otras cosas, se tenía que definir quien era el segundo lugar.

Digo razones desconocidas porque en aquellos años, salvo en el caso del líder que clasificaba a la final, la posición en las vueltas regulares no otorgaba ningún privilegio durante la pentagonal en la cual se enfrentaban todos contra todos y por lo tanto, el segundo lugar solo tenía sentido si Real España también ganaba la pentagonal porque en ese caso, el escolta del equipo aurinegro en las tres vueltas, se convertiría en subcampeón nacional, así que ojo:

Dentro de sus rarezas, la Liga Nacional programó partidos extras en 1987 y 1988 para dirimir al segundo lugar de las vueltas regulares, lo cual ya vimos que no servía para nada. Lo que sucedió en 1987 nos vale madre, así que vamos a 1988, cuando Olimpia jugada un encuentro extra ante el Motagua.

Olimpia 2-0 Motagua

Listo, definido el segundo lugar, ahora sigamos con el tuttifruti de emociones.

Pentagonal Final

El Real España terminó su participación en la liguilla el 30 de noviembre de 1988 con una victoria 3-2 sobre Marathón, pero Olimpia debía enfrentar el 4 de diciembre al Alajuela de Costa Rica y por lo tanto, jugó su último partido de la pentagonal hasta el 7 de diciembre, cuando venció 2-1 a Marathón.

Olimpia se proclamó ganador de la Pentagonal, así que firmaba su pase a la Gran Final, donde enfrentarían al Real España por el título.

Partido de Ida, Gran Final
Olimpia vs. Real España

El primer juego se celebró el 14 de diciembre y en él, los merengues se impusieron por 2-0 con goles de Juan Flores y Juan Carlos Contreras.

Olimpia 2-0 Real España
La ventaja era del equipo blanco, así que tenían el partido de vuelta para validar el título nacional, pero antes tenían un compromiso en el extranjero.

La serie de la final nacional se interrumpió porque el equipo albo enfrentaba al Defence Force de Trinidad Tobago en la final del torneo de Concacaf, instancia en la cual se impuso por marcador global de 4-0.

¡Reclamos aurinegros!
Tras terminar antes que Olimpia su participación en la Pentagonal, a lo largo de tres semanas, el Real España solo había disputado el duelo de ida de la final, mientras que los ‘Leones’ tenían actividad constante por su participación en Concacaf.

La directiva del Real España no se anduvo con papadas, presionó para reanudar el certamen y evitar que el prolongado receso le afectara, y así sucedió…

…Olimpia cometió el grave error de aceptar jugar el partido de vuelta el sábado 24 de diciembre, máxime cuando sería su tercer partido de la semana ya que evidenciando una pésima planeación, utilizó a su plantel estelar ante Defence Force los días lunes 19 (el encuentro debía disputarse el domingo 18 pero fue postergado un día por retrasos en el vuelo del club caribeño) y miércoles 21.

Partido de Vuelta, Gran Final
Real España vs. Olimpia

Un 24 de diciembre extraño, se definía el campeón…

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Publicación de La Tribuna

El desorden estaba servido, mientras unos alegaban sobre la fecha de la final de vuelta, otros se preocupaban por la cuestión de la diferencia de goles a lo largo del torneo, pues como recordarán eso es lo que les daría el título si la serie definitoria terminará empatada en puntos.

En el caso del Real España la cuestión de los goles estaba era algo claro, llegaban a ese partido de vuelta acumulado 39 tantos marcados y 22 recibidos, pero en el caso del Olimpia había un asterisco que propició todo el problema.

¿Recuerdan el partido extra entre Olimpia y Motagua para definir al segundo lugar de las vueltas regulares?
Bueno, Olimpia argumentaba que los goles de ese partido debían contabilizarse, ya que eso le permitía llegar a la final con un registro de 35 goles a favor y 20 en contra.

Los de la ‘Máquina’ no se chupaban el dedo, alegaban que ese duelo ante Motagua no tenía razón de ser y que los albos tenían esa ventaja al haber disputado un juego más, por lo tanto solamente se le debían sumar las 33 anotaciones conseguidas en los 27 encuentros de las vueltas regulares y los ocho de la pentagonal.

Increíblemente, la Liga Nacional no estableció su posición al respecto y el partido definitivo comenzó a jugarse en medio de una laguna en cuanto al reglamento.

Los dos goles del Olimpia en el partido de ida se tenían que sumar, así que la polémica estaba servida.

En medio de dimes y diretes por el reglamento y por la fecha del partido, el Real España tomó la ventaja en el juego de vuelta con anotación de Juan Manuel “Nito” Anariba y los 90 minutos reglamentarios concluyeron con el triunfo aurinegro por 1-0.

En ese momento, había empate en puntos tras los dos encuentros y según las cuentas olimpistas, ellos tenían cifras de 37 goles a favor y 21 en contra, pero según Real España, el registro albo era de 35 tantos anotados y 21 recibidos.

El registro de la ‘Máquina’ seguía claro, 40 anotaciones conseguidas y 24 permitidos.

Por lo tanto, según los merengues, cada club tenía un saldo positivo de 16 goles para cada club por lo cual, si no se marcaban goles en el tiempo extra, ante la persistente igualdad en los dos primeros criterios de desempate, ellos darían la vuelta olímpica por el marcador global de 2-1 en la final, pero Real España consideraba que ellos tenían una diferencia favorable de +16 por +14 de sus rivales.

En medio de la posibilidad de tener dos equipos que se declararían campeones al terminar el juego, a un minuto del final del partido, Álex Giovanny Ávila marcó el 2-0 definitivo que ahuyentó la polémica ya que con esa pizarra, Real España era el campeón sin importar si se tomara o si se obviara el marcador del duelo extra del Olimpia ante Motagua.

Real España 2-0 Olimpia

¡De la que nos salvamos!

¿Qué hubiera pasado si no cae ese segundo gol del Real España?
El desorden hubiera estado a la orden del día, que relajo se hubiera armado en pleno 24 de diciembre con dos equipos creyéndose campeones y por los vientos que soplaban, el ganador del título no habría salido de la cancha sino que después de una reunión de emergencia de la Liga Nacional para interpretar el reglamento, por suerte no pasó a más y ese gol cayó.

El Real España se proclamó campeón del fútbol hondureño

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Publicación de El Heraldo

Dicha final ha pasado a la historia, pero dejemos la polémica a un lado, hablemos netamente de fútbol.

Dos combazos dentro del terreno de juego, solo vean los nombres que figuraban en cada equipo.

Titulares (Real España)
Jorge López
Marco Anariba
Allan Costly
Karl Roland
Emilson Soto
Luis Cálix
Carlos Reyes
José Fúnez
Nahamán González
Rubén Alonso
Juan “Nito” Anariba.

Titulares (Olimpia)
Óscar Banegas
Daniel Zapata
Alejandro Ruiz
Danilo Galindo
Rudy Williams
Erick Fú Lanza
Vicente Viera
Nahúm Espinoza
Juan Contreras
Juan Flores
Javier Flores